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martes, 6 de marzo de 2012

Festivales

EDITORIAL

Acabamos el año pasado con el buen sabor de boca que nos dejó la primera edición del Fes-t’hi, celebrado en Vilanova i la Geltrú el pasado mes de diciembre. Para este año ya tenemos las primeras fechas confirmadas. En el mes de junio, por supuesto, la ineludible cita de Mediona, y en abril el Birrasana de Blanes, que este año en su segunda edición se convierte en una cita de dos jornadas. Y en mayo ya podéis apuntaros una nueva cita en el calendario: en esta ocasión toca feria en Calella.

En los últimos años hemos ido viendo como el calendario de citas cerveceras se va consolidando con nuevos eventos y propuestas. Supongo que es una consecuencia lógica del efervescente panorama cervecero y del creciente interés del aficionado por esta bebida, que cada día se aleja más de la simple concepción de refresco con alcohol. Asimismo, entraba dentro de lo lógico acabar teniendo un gran encuentro cervecero en la ciudad de Barcelona. Pero por fin esa laguna se subsanará con la celebración, este mismo mes de marzo, del Barcelona Beer Festival, del que por supuesto encontraréis detallada información en este ejemplar.

Este encuentro parte de un planteamiento inicial diferente del resto de los celebrados hasta ahora, al no contar con la presencia directa de los elaboradores detrás de la barra. Se pierde ese cambio de impresiones con el creador de la cerveza, pero se erige como un buen aliciente el hecho de disponer de un buen número de cervezas concentradas en tres jornadas diferenciadas. De bien seguro que esto atraerá a un buen número de aficionados, y no tan sólo de la propia ciudad.
Cerveceros de fuera de Catalunya nos transmiten su admiración y envidia sana respecto del panorama ferial catalán, que presenta multitud de eventos de gran popularidad que, hasta en algunos casos, se han asentado como citas consagradas. En el resto de España, hasta ahora, destacó el año pasado en Madrid la celebración de la 1ª Feria de la Cerveza Artesana en la Cervecería Europa, y el que recientemente se ha celebrado en Toledo, pero poca cosa más.
Muchos se preguntan a qué es debido, pero la figura de Steve Huxley, la historia asociacional (Humulus Lupulus, Catalunya Home Brewers) y la cantidad de productores (consecuencia de las asociaciones) parecen dar argumentos de peso del porqué este fenómeno cervecero empezó en la zona noreste de la Península.

Recientemente, hemos podido presenciar el efecto contagio que la Comunidad Valenciana ha ido experimentando de su vecina norteña, hasta el punto de que su ya destacable realidad microcervecera hace augurar que dentro de poco tiempo podríamos celebrar la aparición de algún nuevo festival por tierras levantinas, donde ya se celebró uno en Muro d’Alcoi (en 2010), pero que por desgracia no tuvo continuidad.

Algo se está fraguando también en la Comunidad de Madrid, gracias a la aportación de actores importantes como Calvin’s o Cibeles, y de un creciente número de público gracias a sus cervecerías y las nuevas tiendas cerveceras que van apareciendo. Empieza a haber un creciente número de entusiastas que pide a gritos un mínimo panorama ferial también en la meseta, que no dudamos que surja en los próximos años.

Para deleite de los aficionados, estamos ya de lleno en el inicio de la temporada de ferias cerveceras. Desde la Gacetilla, esperamos que sea un año de buen provecho para elaboradores y consumidores, a la vez que deseamos ver cómo nacen nuevos proyectos y encuentros en el resto del territorio nacional.

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jueves, 23 de febrero de 2012

Los Años 60

Jorge Bort y Jorge Exposito
Blog Birrantic

Actualmente vivimos unos tiempos históricos dentro del panorama cervecero nacional, con la implantación y consolidación, en mayor o menor medida, de pequeñas microcervecerías y brewpubs por toda la geografía nacional. Pero la industria cervecera española ya había vivido varios momentos claves en su trayectoria. Uno de ellos coincide con el crecimiento económico y cierta apertura del régimen al exterior durante la década de los años 60.

La expansión del sector cervecero fue muy significativa, se paso de alrededor de unos 60 millones de litros a principios de la década de los 50 a 343 millones de litros en 1960. Hay que tener en cuenta también que hasta junio de 1961 los precios de la cerveza no se liberaron, hasta entonces estaban tasados por el gobierno de la época. Todo esto junto con otras circunstancias, como la liberalización del comercio con el exterior, propició que la industria cervecera foránea invirtiera en el sector español donde cada año aumentaba la demanda.

Una de las primeras en implantarse fue Pripp Española S.A. fundada en 1962, una sociedad con capital sueco (Stockholm Breweries) y español a partes iguales, que se instaló en Son Molines (Palma de Mallorca). Este mismo año se constituyó la Compañía Internacional de Cervezas (CICSA), conocida por sus cervezas Europils, con participación del grupo belga Unibra y de Damm. En 1963 Henninger llegó a Madrid, sacando en mayo de 1965 sus primeras cervezas al mercado. Más tarde la estadounidense Schlitz Brewing Co. se hizo con casi la totalidad de las acciones de esta compañía y lanzo al mercado sus cervezas Schlitz. Posteriormente en 1966 tras la fusión de la ya existente Fábrica de Cervezas Moritz S. A. con la holandesa Lamot se crea Cervezas de Barcelona S. A. (CERBASA) con una fábrica en la localidad barcelonesa de Parets del Vallés.

Y no todos los casos fueron sólo con participación extranjera, por ejemplo tenemos Cervezas de Santander que tenía fabricas en Cádiz, Madrid, Vigo, Valladolid y Santander y firmó un convenio de asistencia técnica con Skol Internacional, que permitió en julio de 1964 que se estrenara una nueva factoría en Breda (Girona), y saliera al mercado nacional bajo concesión la nueva Skol Internacional Lager. O San Miguel que en 1965 inauguraba su nueva fábrica de Málaga después que en 1954 también lo hubiera hecho en Lleida.

En resumen, una década donde aumentó significativamente la producción, el número de factorías y por supuesto el número de marcas a disposición del consumidor.


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jueves, 16 de febrero de 2012

La Birra (parte III) – LoverBeer

Por Joan Villar-i-Martí
Blog Birraire

Hace 10 meses conocí unas cervezas sorprendentes. Estaba de viaje por Italia, concretamente por Roma, y me recomendaron animosamente que probara una Loverbeer. Con unos diseños elegantes y bastante curiosos en las botellas, las cervezas de este Birrificio me llamaron la atención, al menos suficientemente como para decidirme a hacer caso a las sugerencias y llevarme un par.

No sabía que esperar de aquella primera D’UvaBeer; hasta aquel entonces las Sours no me habían dicho nada del otro mundo, para ser sincero. Y bien… el resto de la historia se explica en términos de devoción y admiración hacia una birra provocativa e innovadora, única en su especie, y hacia un estilo.

El responsable del Birrificio Loverbeer es Valter Loverier, un italiano a medio camino entre artista y cervecero, que con sus creaciones ha enamorado un país y empieza a recibir halagos de todo un continente. Con mucho placer, os presento a un revolucionario y la breve entrevista que pude hacerle recientemente:

Cuéntanos un poco cómo empezó tu andadura por el mundo de la cerveza…
Empecé a interesarme, en primer lugar, en la cata de quesos, seguido de vino y luego cerveza.La cerveza me intrigaba, ya que se puede hacer en casa, y es así como comencé aexperimentar, hace ya una década. A partir de aquí, viajé por Bélgica y los EEUU para conocerestilos de cerveza olvidados, y pude hacer amistad con famosos fabricantes de cerveza.En 2003 hice mi primera cerveza inspirada por las Lambic, concretamente por las Kriek, peroen lugar de utilizar cerezas utilicé Ramassin (ciruela de piedemonte, protegida por laSlowfood Foundation). Un año después la hice probar a Kuaska (que es como se conoce aLorenzo Dabove, un gran experto cervecero italiano) y después insistí para que la probara JeanVan Roy (de Cantillon). Luego en 2007 vino la BeerBera, mi cerveza de fermentaciónespontánea a partir de uvas Barbera (que gustó mucho a Joris Pattyn - un respetado cervecerobelga -); y seguidamente la D’UvaBeer, que siempre se ha hecho con uvas, excepto cuandoMatthias Neidhart (de B. United), nuestro importador actual en EEUU, quiso probarla confresas.

¿Por qué LoverBeer?
En 2009 fundé la fábrica de cerveza Loverbeer, utilizando el apodo con el que siempre he
participado en newsletters y foros.


Háblanos de la filosofía de LoverBeer…
Se trata de un largo camino de diez años que me ha llevado a juntar las viejas recetas decerveza de Flandes con la materia prima (fruta) y las técnicas de vinificación propias de miárea, que es Piamonte.

¿Con qué capacidad de producción trabajas actualmente?
La sala de cocción tiene una capacidad de 10 hectolitros. Cocemos alrededor de 250 hl / año, aunque ahora estamos aumentando un poco.

¿Cuáles son los ingredientes utilizados y cuál es su origen?
Por una parte, Monviso Ramassin, que es una variedad de ciruelas "siríaco" que se importaban en la Edad Media en el Piamonte; hoy son prácticamente desconocidas fuera de esta área. También utilizamos uvas Barbera d'Alba y Freisa de las colinas de Turín. Sin embargo, nuestra máxima imaginación y la creatividad se puede encontrar en la Marchè’l Re,una Coffee Imperial Stout especiada, con la adición de café Vergnano (yo soy natural deChieri) y las cuatro especies típicas de Fernet (quina, ruibarbo, genciana y azafrán), y cuyo aroma recuerda al del café con fernet, tradicionalmente consumido en el Piamonte por jugadores de cartas del juego Marchè'l Re.

¿Quién es el artista que diseñó las botellas y las etiquetas?
¿Artista? No, las etiquetas son diseñadas por mí. La idea de mostrar la cosecha en el cuello del a botella responde al hecho que quería destacar que se trata de un producto que se puede envejecer.

En la actualidad eres admirado por muchos cerveceros por tus grandes creaciones, incluso fuera de tu país. En Italia han concedido varios premios a LoverBeer en reconocimiento a vuestro trabajo. ¿Cómo vivís este buen momento? ¿Se siente la presión de los consumidores, que esperan grandes cosas de vuestras cervezas?
Es un signo de confianza que no debe ser traicionado. Creo que la gente lo primero que espera es la calidad, y aunque esto crea algo de presión sirve también como estímulo para seguir adelante y buscar mejoras de manera continua y progresiva.

¿Qué planes de futuro tenéis?
Crecer… crecer un poco, pero bien. Ahora todas las cervezas experimentales son una realidad.
Tenemos algo en marcha… pero con este tipo de cervezas los tiempos son siempre largos, y
hay que tener un poco de paciencia.


¿Cuáles han sido tus fuentes de inspiración?
Innumerables. Desde las naciones con una gran cultura cervecera a los cerveceros con los que
he podido encontrarme. Ha sido recoger diez años de pasión y trabajo y dar vida a mis ideas.


¿Cómo ve el panorama cervecero actual y cómo encaja LoverBeer en éste?
Las cervezas artesanales, o de mejor calidad, están experimentando un gran momento en Italia y en Europa, y esto se nota. Loverbeer está gustando en los EEUU, así como en algunos estados del norte de Europa con gran tradición. Mis creaciones son bienvenidas allí, aunque creo que básicamente porque les parecen curiosas. Sin embargo, cuando hablamos de Loverbeer hablamos de un nicho de mercado (de hecho, somos el “nicho del nicho”). Los demás estados están creciendo culturalmente: Italia ya ha avanzado mucho, y a España laveo muy bien, porque las señales son positivas.

Grazie mille e arrivederci, Valter.


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jueves, 9 de febrero de 2012

Fábrica Moritz Barcelona

Jordi Exposito
Blog Cerveza Artesanal en Catalunya

El pasado lunes 12 de diciembre abrió su puertas al público en la Ronda de Sant Antoni, donde se ubicaba la sede de la empresa desde 1856, las nuevas instalaciones de la Fabrica Moritz de Barcelona (FMB). El artífice de este espacio de 45oo metros cuadrados ha sido el arquitecto Jean Nouvel, encargado de la rehabilitación y el diseño del proyecto.

Las tres plantas en las que se divide este espacio acogerán progresivamente en los próximos meses una cervecería, dos restaurantes, un Bar à vins, una tienda, una panadería, un museo, una aula gastronómica y una microcervecería, junto con diversos espacios polivalentes donde se llevaran a cabo diversas actividades y actos culturales y sociales.

La Microcervecería cuenta con una capacidad total para producir 6.000Hl anualmente y ha estado fabricada en Bamberg por la prestigiosa compañía Schulz, dotándola de un equipo con capacidad para elaborar dos
cocciones diarias de 20Hl y con 5 fermentadores con una capacidad total de 10.000 litros. Se elaboraran la habitual Pilsen de Moritz y la Epidor, sin pasteurizar, pero también se elaboraran cervezas de trigo, de alta fermentación, cervezas sin filtrar o de edición limitada.

Más adelante tendremos la posibilidad de conocer estas instalaciones cerveceras, con reserva previa y visita guiada, y de forma totalmente gratuita, que podremos complementar con una visita al Museo Moritz, que también abrirá sus puertas en los próximos meses.

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jueves, 2 de febrero de 2012

De Bassus, una artesana de origen alemán en el sur de alicante

Txema Millán
Blog La Birra nuestra de cada día

Atendiendo a su página web, los orígenes de la familia De Bassus, se pierden en la noche de los tiempos y ya desde el siglo XVI se dedican a la elaboración de cerveza en Bavaria. Sin embargo en nuestro país se instalaron hará unos 3 o 4 años. Concretamente la Cervecería y Restaurante ‘De Bassus’ se encuentra en La Zenia (Alicante). El local es amplio, con capacidad para más de 200 personas entre sus amplios salones y sus terrazas anterior y posterior y lo preside una gran caldera de color cobrizo ubicada en el centro del establecimiento. Parece un elemento decorativo pero no lo es pues allí es donde se cuece todo de manera automatizada y supervisada por el maestro cervecero Max Anneser, quien dirige todas las operaciones y supervisa todos los pasos, para conseguir elaborar unos 6000 litros de cerveza diarios. Una barbaridad, pero si tenemos en cuenta que durante el verano se llegan a servir 700 litros al día en este local a los que hay que sumar los que se despachan en las sucursales de Elche y Torrevieja (que han cumplido ya dos años) y las de la recién inaugurada sede de Alicante, pues, los números van saliendo. Trabajan con maltas alemanas y lúpulo en pellet.

En el subsuelo del restaurante se encuentra el corazón de la cervecería. Allí unos enormes tanques de fermentación hacen su trabajo durante una semana hasta que el producto está listo para ser transferido a los barriles que después serán pinchados en la planta superior. ‘De Bassus’ elabora 4 tipos fijos de cerveza: La Hell, una lager fácil de beber, la Pill (también rubia, elaborada con lúpulo –pellet- Hallertau), la Dunkel (oscura) y la Weisse (de trigo). Pero además elaboran otras muchas estacionales, como la especial para la Oktoberfest, una Kölsch, la St Niklaus (una Weizen-Bock de 7º para las fechas navideñas), la Ostermärzen (mezcla de la Dunkel y la Hell, típica de la Pascua Bávara) y la Beersday (elaborada exclusivamente para ser tirada el día del aniversario de la cervecería). Un detalle a tener en cuenta es que en el local se venden las típicas botellas de cerámica con tapón estanco de 2 litros de capacidad que puedes llevarte a casa e ir rellenando en futuras visitas.

Evidentemente, en el restaurante, la gastronomía es 100% bávara y predominan las salchichas de todo tipo y tamaños, los codillos, ensaladas y postres típicos.


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jueves, 26 de enero de 2012

El Molino del Río, una cerveza sueca de Murcia

Javier Calvo Angulo
Blog Botellas Serigrafiadas

La fabricación de cerveza en España ha estado, en sus orígenes, ligada a menudo a emigrantes centroeuropeos. Sería el caso de Damm en Barcelona, Knorr en Vitoria, Bachmaier en Gijón o Meng en Santander. Sin embargo, desde los años 60 el impulso industrial se trasladó a empresas nacionales y posteriormente multinacionales. Por eso nos ha sorprendido gratamente la presencia de un emprendedor sueco en las tierras altas de Caravaca, elaborando una cerveza artesanal de altísima calidad.

En todo centro y norte de Europa la elaboración de cerveza artesanal está muy asentada, tanto para consumo doméstico como comercial. En una degustación celebrada durante una boda en Uppsala, Jan se inició en los secretos de la cerveza artesanal. Jan Hellmér se trasladó a vivir a España hace ya 20 años, junto con Carmen. Con el tiempo iniciaron una aventura empresarial, que fue rehabilitar con gusto exquisito un antiguo molino, construido a fines de la edad media, junto al río Argos y dedicarse al turismo rural. Cuidaron la restauración y la cocina, dirigida por Encarna López. Hace tres años, surgió la idea de elaborar una cerveza artesanal, como un complemento a la actividad turística.

Jan y Carmen han contado en esta aventura con la colaboración del maestro cervecero sueco Matt Hellman y de su mujer Marie.
En el proceso de elaboración se utiliza agua de manantial, filtrada y tratada con rayos UVA. Debemos tener en cuenta que el agua de la zona de la Sierra del Gavilán, es un agua dura, por lo que el proceso de tratamiento del agua es fundamental para elaborar un producto de calidad. También se selecciona cuidadosamente la malta y el lúpulo, importándolo de Alemania.
La fabricación de la cerveza se realiza en el propio molino y en la actualidad están construyendo una pequeña nave para seguir con el proceso. Jan ha realizado hasta la fecha cuatro variedades de cerveza: Negra, Tostada, Gold y 24 Quilates. Y ya tiene una cerveza especial a punto de salir, elaborada con vista a la navidad siguiendo las costumbres vikingas.
La filosofía de Jan es contundente, “la cerveza artesana se puede mejorar hasta el infinito”, “existen multitud de tipos de malta y lúpulo que se pueden combinar y elaborar cervezas con un registro amplio de sabor y aroma”.

Esta primavera empezó a elaborar su primera producción, con cuatro sabores distintos:
La Tostada mezcla tres clases de malta y su mezcla con el lúpulo le confiere un sabor intenso y explosivo. Su gusto es a frutas, con liguero toque amargo y un intenso aroma a lúpulo. En su terminación se aprecia un suave toque a cítricos: limón, naranja, y un toque de dulzor que recuerda a la uva. Su contenido alcohólico es de 5.6% vol.

La Gold se elabora con dos tipos de malta y uno de lúpulo. Tiene un sabor fresco y agradable, con regusto a lúpulo. Su aroma es afrutado y finaliza con una sugerente combinación de dulce y amargo. Su espuma es ligera con una blancura que recuerda a las nubes. Su frescura hace recomendable su consumo al verano. El grado alcohólico es de 4.5% vol.
La 24 Quilates mezcla dos clases de malta y dos de lúpulo y recuerda a la Duvel belga. Su sabor es afrutado y en su finalización aparece el amargor del lúpulo. Tiene un alto contenido en alcoho, 7,0% vol.
La Negra: Mezcla dos maltas negra y una variedad de lúpulo. Es una cerveza de carácter inglés, fuerte y oscura. Su gusto es achocolatado y tiene aroma a café. Su espuma es cremosa y muy suave. Su contenido en alcohol es de 7.3% vol.
Aunque lo más recomendable es visitar Caravaca y comer y dormir en el Molino, también se puede comprar desde la página web del Molino.

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jueves, 19 de enero de 2012

IPA ¿un golpe de suerte?

Por María Revilla Ruipérez
HumalaBeer

Todos conocemos el origen de las IPA (India Pale Ale), pero ¿se trata de la verdadera historia o es simplemente la que siempre nos han hecho creer? La romántica idea de George Hodgson, ilustre maestro cervecero de Bow Brewery de Londres que, preocupado por la sed y el bienestar de sus conciudadanos británicos en la India de finales del siglo XVIII, decide elaborar una nueva cerveza que aguante en buenas condiciones los 15.000 kilómetros que separan a los súbditos británicos de su patria. Hasta entonces lo tenían difícil ya que el transporte se realizaba en barriles de madera que viajaban en las bodegas de los barcos, sin refrigeración obviamente, y soportando los vaivenes de un viaje de casi cinco meses con drásticos cambios de temperatura. Esto provocaba que la cerveza llegara a su destino en tan malas condiciones, mohosa y agria, que ni los más sedientos y nostálgicos cerveceros eran capaces de beber. Entonces, Hodgson decidió alcoholizar y lupulizar sus cervezas para evitar que se agriasen durante el largo periplo por el océano, dando como resultado una cerveza muy amarga, alcohólica y espumosa, capaz de soportar, no solo el largo viaje, sino también el tiempo de almacenaje en la India, donde a poca imaginación que le echemos, sabemos que el clima es totalmente distinto del de Inglaterra. Hasta aquí, la historia de siempre, ¿así de fácil? Parece que no…

En 1640 había ya un importante asentamiento británico en Madrás y veinte años después en Bombay. ¿Nos quieren hacer creer que el ejército, los comerciantes y marineros allí establecidos estuvieron un siglo sin beber cerveza? ¿Quieren que creamos que hasta que no llegó el Sr. Hodgson con sus “lúpulos mágicos” no se bebía cerveza en las colonias? Es verdad que la IPA fue la primera cerveza diseñada para ser exportada, pero no fue la primera en exportarse. En agosto de 1769 el Capitán Cook abrió un barril de Porter que llevaba a bordo para celebrar que cumplían un año navegando por el océano y así sentirse más cerca de Inglaterra. El diario de uno de sus tripulantes detalla que la cerveza “estaba en excelentes condiciones”. Si este barril de Porter podía soportar perfectamente un año de travesía por el Pacífico Sur, no hay razones para pensar que había que elaborar una nueva cerveza que aguantara un viaje a la India.

Al parecer, el éxito de Hodgson se debió, no solo a uno, sino a dos golpes de suerte (creo que fueron más) y alguna casualidad… Por un lado, los muelles de los barcos que iban a la India estaban muy cerca de su cervecería. Así, cuando los capitanes de estos barcos querían comprar cerveza para llevar a las colonias lo hacían en la que tenían más cerca, la suya. Además, este les daba crédito de hasta 18 meses para pagar, siempre y cuando solo le compraran a él. Y cuando se enteró de que otros comerciantes estaban exportando cerveza, inundó el mercado con grandes cantidades de la suya a muy bajo coste. Una vez que se deshizo de sus competidores, limitó las exportaciones y elevó de manera considerable los precios recuperando así las pérdidas del año anterior. ¿Buena cerveza o buen comerciante?

Por otro lado, Hodgson decidió experimentar con su October Bitter Ale. Quería obtener una maduración rápida, que la cerveza alcanzara el mismo grado de maduración en barril y durante cinco meses de travesía que en dos años de almacenaje en un sótano. Para ello, echó parte del lúpulo directamente en el barril (versión temprana del dry hopping) para que este hiciera su trabajo mientras la cerveza seguía fermentándose. Añadió también más azúcar que el utilizado normalmente para las Pale Ale, con la intención de alimentar a las levaduras y mantenerlas vivas durante el largo viaje. Se podría pensar que con este método se conseguía una carbonatación excesiva, pero este posible efecto quedaba contrarrestado por las fugas que tenían los barriles de la época. También se vio beneficiado por el trayecto del barco, al cruzar dos veces el ecuador se producía una doble fermentación en caliente, además la temperatura del océano cambiaba a medida que iban avanzando en su viaje. De 11°C en aguas inglesas pasaban a 27°C en la zona ecuatorial para volver a bajar a 18°C al bordear el Cabo de Buena Esperanza, y subir de nuevo hasta los 30°C al final del trayecto. De esta manera se obtenía una cerveza seca, alcohólica, carbonatada y de sabor fuerte y amargo. Sin embargo, no existe ninguna evidencia de que Hodgson supiera de antemano el resultado final de su experimento. ¡Apostó y ganó!

¿Por qué tuvo tanto éxito la IPA en Inglaterra, un país frío y lluvioso acostumbrado a las Porter? Al parecer, al volver a casa, los soldados querían seguir disfrutando de la misma cerveza lupulosa que habían estado bebiendo durante su exilio en las colonias. Si a esto añadimos que en 1827 uno de los barcos que se dirigía a la India naufragó muy cerca de la costa, que fue subastado en Liverpool con los barriles de IPA incluidos y que estos se extendieron por toda la ciudad como la pólvora, el resultado es que poco tiempo después, los británicos clamaban por estas cervezas doradas. Como seguimos clamando hoy día, casi dos siglos después y en los cinco continentes. ¡HIP HIP, IPA!


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jueves, 12 de enero de 2012

La cerveza en Barcelona

Eduard Casas
Blog Coleccionismo Cervecero

En 1853, el farmacéutico y erudito Josep Oriol Ronquillo publica el segundo tomo de su “Diccionario de materia mercantil, industrial y agrícola”. Esta ingente obra pretende mostrar todo el conocimiento de la época sobre estas materias. A partir de la página 56 hace referencia a la cerveza. Después de una descripción de la bebida, de su elaboración y de las industrias europeas de la época pasa a hablar de la introducción de la misma en nuestro país. Comenta que la primera constancia de su elaboración fue en Barcelona en 1819 y pertenecía a la Sra Viuda Peter. La aventura duró bien poco debido a la nula afición de la gente por esta bebida. No fue hasta 1837 cuando el alemán Juan Mauer, con su industria mejorada, empezó a elaborar una cerveza de calidad que poco a poco se fue popularizando en la ciudad. El autor menciona que en el momento de escribir su diccionario existían en Barcelona tres fábricas de cerveza “de bastante buena calidad, las cuales producen este artículo en cantidad suficiente para el consumo local y para la exportación a los pueblos del Principado” y acaba diciendo que en España no se importa cerveza del extranjero. Al final hace un vaticinio: “...creemos que esta industria nunca llegará en España a adquirir un desarrollo medianamente considerable, puesto que la cerveza destinada a ser un sucedáneo del vino, tiene su gran importancia en los países cuya temperatura no permite el cultivo de la viña. La España, en donde la vid es abundante en la mayor parte de sus provincias, y en donde el vino puede obtenerse a precios muy ínfimos, la cerveza será siempre no más que utilizada como bebida de recreo, o por mejor decir, como un refresco durante el tiempo del calor”. El Sr. Ronquillo era todo un “visionario”...

Como ya he mencionado, el autor del libro vivía en una Barcelona con tres elaboradoras, las de Francesc Casanovas en la Rambla de Santa Mónica, la de Jaume Costa en la calle Escudellers y la de Joan Mauer en el portal de Santa Madrona. Aunque según otros autores existía una cuarta, la de J. Heuse en la calle Nou de la Rambla. Todas ellas situadas en la parte baja de la Rambla y aledaños del Raval. Estos locales eran llamados “fábrica-despacho” ya que allí se elaboraba y vendía en pequeñas cantidades cerveza así como aguas gaseosas y licores. Con el tiempo se fueron habilitando espacios para el consumo “insitu” de las bebidas. Poco a poco el consumo fue en aumento y creció el número de fábricas. La primera fábrica de propiedad catalana de un cierto volumen fue la de Miret i Tersa que inició sus actividades en 1860. La empresa, formada por suegro y yerno, se había creado en 1853 para la fabricación y venta de bebidas gaseosas y limonadas, con una fábrica y tienda en la calle Hospital 47, en donde ahora se levanta el teatro Romea. También era muy conocida la de Petit i Sabaté en la calle Tallers, 28. En 1856 se establece en la calle Cirés, 6 la que sería la mayor fábrica de la época, la de Moritz. Crónicas del momento hablan de largas colas para adquirir la bebida, y para agilizar la venta se montan tres tuberías que llevan la cerveza desde el sótano hasta el mostrador. En 1864, desbordado por la gran demanda, abre la nueva fábrica en la Ronda Sant Antoni, recientemente urbanizada tras el derribo de la murallas. Y en 1872 se crea la semilla de la que sería la otra gran cervecera de la ciudad, Damm. Camps i Kuentzmann SRC se establece en una fábrica del Poble Nou del municipio de Sant Martí. Camps es el socio catalán de August Kuentzmann Damm, un cervecero alsaciano que tiene que abandonar su tierra natal debido a la Guerra franco-Prusiana. Años después vendrán otros familiares. Los tiempos que viven no son buenos para los negocios y esta primera empresa no tiene el éxito que esperaban. No será hasta 1876 cuando August se establece por su cuenta en un local en la calle Vilanomat, 25 destinado a la elaboración y venta de cerveza y creando la SA Damm con otros miembros de su familia.

Retrocedamos un poco en el tiempo. En 1869 se abre la primera cervecería como la conocemos actualmente. Se trata de la Gran Cervecería Alemana, en el Portal de Santa Madrona, 28 y se publicita como poseedora de la gran cerveza Strasbourg elaborada por Camps i Kuentzmann. A este primer local siguen la Cervecería Catalana, Ambos Mundos, l’Alemanya, la de Londres, la Gran Cervecería del Correo, o l’Antiga Cervecería. El Sr. Kuentzmann, viendo el negocio de la venta directa, abre una con el nombre de Gambrinus también en la Rambla de Santa Mónica. Estos locales se llenan de clientes fieles que popularizan la cerveza. De todas las empresas elaboradoras serán dos las que crecerán y se convertirán en grandes competidoras. Moritz y Damm serán nombres populares para los barceloneses.


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viernes, 6 de enero de 2012

Maridaje: Cerveza y Navidad

Por Igor Oyarbide
Calvin’s Beer

Estamos ya en Diciembre, finalizando el año y como es habitual, llegan las fiestas de Navidad con sus correspondientes cenas y comidas familiares y entre amigos. Fechas en las que pasamos mucho tiempo en la mesa, ya sea por la abundante y variada comida, o porque nos alargamos más de lo habitual charlando con los nuestros. En las siguientes líneas quiero lanzaros alguna que otra sugerencia para poder introducir en estas comidas navideñas tan variadas a nuestra amiga cerveza.

En los menús que se preparan para Navidad suele ser habitual empezar con marisco. Las cervezas claras son una buena opción para acompañar este tipo de comida ya que respeta sus intensos sabores independientemente de cómo se haya preparado éste. Si el marisco se prepara en salpicones aliñados con vinagre, como sucede en muchas ocasiones en la costa Andaluza, la cerveza es sin duda una opción casi obligatoria, ya que el vinagre desvirtúa el vino. Los calamares también van perfectamente con una cerveza clara. En algunas casas se opta por alguna sopa, como puede ser la sopa de almejas, a la que le van muy bien cervezas con sabores más intensos como por ejemplo una stout. Los embutidos también suelen ser muy recurridos, destacando especialmente la buena relación entre la cerveza y el chorizo.

De segundo suelen ser habituales platos de pescado o carne. Un pescado azul iría muy bien con una cerveza Pilsner, mientras que si nos decantamos por pescado blanco, la cerveza tendrá que ser muy suave y con muy poco amargor, para evitar quitarle el protagonismo al pescado. El cochinillo o el pavo asado son también platos bastante cocinados en muchas casas, pudiendo maridar el primero con una cerveza especiada como puede ser el caso de una Chimay Roja, y con una cerveza de trigo o una IPA americana en el caso del segundo, entre otras opciones.

Es habitual que para cuando llegue el postre estemos ya llenos, pero si nos atrevemos con un turrón de chocolate, una cerveza negra de estilo Stout o una de estilo Schwarzbier nos harían disfrutar bastante. Si el postre llevara frutas, una Lambic belga sería una buena compañera. Y bueno, en Navidades siempre hay cervezas muy variadas e interesantes que se elaboran especialmente para estas fiestas, por lo que disfrutar de ellas después de la cena o la comida tambień es una opción. Celebréis o no las Navidades, ¡espero que disfrutéis de estas fechas!


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jueves, 5 de enero de 2012

Asociaciones

Editorial

No es fácil aventurarse a predecir el futuro. Y menos en los actuales tiempos de incertidumbre y crisis económica. Como también era del todo impensable hace solo unos pocos años augurar que tendríamos el floreciente panorama cervecero actual. Y quien puede hoy en día imaginarse cómo será dentro de 10, 20 o 30 años la situación dentro del contexto cervecero artesanal. Creo que nadie. Dependerá de muchos y variados factores. Pero seguro que será muy diferente. Pero será mejor dejar de hacer suposiciones, porque lo que si esperamos y deseamos que este año que iniciamos sea el de consolidación definitiva de las micros artesanales.

Ahora viene cuando os preguntareis porque de tanto optimismo. Supongo que estaréis con nosotros que todo oficio, gremio o profesión funciona mejor mediante la puesta en común de iniciativas, esfuerzos e intereses.

Durante el año pasado se estuvo gestando entre las micros de Catalunya, la Asociación Gecan, el “Gremi d’Elaboradors de cervesa artesana i natural”, que finalmente tuvo su presentación oficial durante el pasado Barcelona Degusta celebrado el pasado mes de diciembre. En la Comunitat Valenciana también están viviendo un proceso paralelo, que esperemos que se traduzca también en los próximos meses en un nueva asociación de cerveceros.

Si hasta ahora estábamos en una etapa embrionaria de un nuevo panorama cervecero, tal vez en este momento podemos estar encarando los primeros pasos necesarios para adquirir cierta madurez, que ayude a asentar esta tendencia en todos los ámbitos, ya sea social, económico o institucional.

Otro asunto diferente seria en cuanto nos adentráramos a reflexionar sobre el tema de los consumidores o aficionados a la cerveza. Para ponernos en antecedentes, desde mayo de 1990 funciona la Unión de Consumidores de Cervezas (BEUC) formada inicialmente por organizaciones de consumidores de cerveza de Bélgica, Países Bajos y el Reino Unido. Actualmente también forman parte organizaciones de Austria, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Italia, Noruega, Polonia, Suecia y Suiza. Por ejemplo la Campaign For Real Ale (CAMRA) en el 2011 celebro su 40 aniversario con más de 100.000 miembros. Estas organizaciones velan por los derechos del consumidor y promueven la cultura cervecera y la cerveza de calidad.

Aquí es cierto que no tenemos el bagaje cervecero de estos países, pero también esta situación va cambiando lentamente, indudablemente más despacio de lo que nos gustaría a la mayoría. Pero seguramente el siguiente paso para conseguir impulsar el futuro cervecero de nuestro país, favoreciendo un nuevo horizonte a corto plazo, pasaría por organizar una asociación de consumidores de cerveza que fomente, apoye e impulse una verdadera cultura cervecera sustentada en estos nuevos elaboradores, tiendas, locales, festivales…etc. Desde estas páginas lanzamos la propuesta con ánimos de participar activamente. ¿Cómo veis el reto?

Y para no ser de los que tiran la piedra y esconden la mano, hemos pensado como dar ese primer paso que recoja propuestas e iniciativas encaminadas a este fin. Aprovechando la oportunidad que nos ofrecen las redes sociales para estas situaciones, hemos creado una página de trabajo: www.facebook.com/AsociaciondeConsumidoresdeCerveza, que esperemos pueda servir de embrión para tal fin. Solo nos queda invitaros a participar si estáis realmente interesados en la propuesta.


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jueves, 29 de diciembre de 2011

Maridajes. Carne y cerveza

Por Igor Oyarbide
Calvin's Beer

En las siguientes líneas vamos a hablar sobre diferentes tipos de carne y su combinación con la cerveza. Con la excusa de escribir estas líneas, hace algunos días me pasé por Cervezorama Delicatessen Beer Schop, una nueva tienda de cervezas situada en el barrio madrileño de Malasaña, y donde pude comprar alguna de las cervezas que se nombran en este texto.

Para comenzar debemos decir que la cerveza puede ser una muy buena pareja de carnes, pero no de todo tipo de carnes, o mejor dicho, no de todo tipo de platos de carne, siendo las cervezas ligeras las que más afinidades nos van a dar. Cuando queramos elegir un tipo de cerveza para la carne, deberemos ver qué tipo de especiado, condimento o salsa lleva ésta. Se ha visto que cuanto más sazonada esté la carne, mejor marida con cervezas más oscuras y de mayor cuerpo. Una carne grasa de cerdo va muy bien con cervezas ligeras y suaves, ya que limpian la delgada capa de grasa que se forma en la boca sin eliminar los aromas de este tipo de carne. La Kölsch, una cerveza ligera de alta fermentación de la que ya se habló en un número anterior de la Gacetilla, es una opción que me agrada personalmente.

En cuanto al pollo, es muy común utilizar cerveza para cocinar, y como es lógico, el maridaje con la misma cerveza utilizada es siempre muy bueno. Yo me suelo decantar por una Westmalle Trippel, que aunque a veces uno se plantea si echárselo al pollo o beberlo mientras se cocina, uno al final no se arrepiente de haber tomado la primera opción. No obstante, no es tan buena la opción de decantarse por una cerveza con el pollo asado, ya que ésta puede enmascarar los sabores suaves de este tipo de aves.
Por último y cambiando un poco de tercio, si nos decidimos a preparar carne guisada, para poder realizar una buena elección del tipo de cerveza, deberemos fijarnos en los ingredientes. Si empleamos curry, zanahoria o cebolla en cantidades relativamente altas, no será muy acertado acompañarlo con una cerveza. En cambio, si la carne guisada se elabora con salsa de tomate, el maridaje con una cerveza puede ser buenísima.

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martes, 27 de diciembre de 2011

La cata de cerveza. Aspecto

Por Héctor Arráiz
Blog Catadecerveza

En este número de la Gacetilla Cervecera continuamos la serie iniciada en el anterior ejemplar dedicada a la cata de cerveza. Si en el número VII aparecían las indicaciones básicas para organizar una cata, en el presente comenzamos con ella. La primera categoría a valorar es el aspecto. No es arbitrario ya que en todos los alimentos y de manera natural (hasta de niños) lo primero que hacemos es verlo, luego olerlo (aunque haremos una excepción y hablaremos de ello en el número correspondiente al aroma) y por último probarlo.

Lo más llamativo del aspecto de la cerveza es su color (que nos indica cómo de tostado está el cereal o, en casos muy concretos, el uso de frutas en su composición). No existe una categorización estándar de los colores y se describen en comparación a una escala derivada de los valores en grados Lovibond (y a su vez en las escalas SRM o EBC)*. La que propongo es la que utiliza Randy Mosher en su libro Tasting Beer derivada de la escala SRM* cuyas categorías van del pajizo pálido al negro pasando por dorado, ámbar y marrón. Podéis ver un ejemplo en INSERTAR ENLACE. Con esta escala podemos categorizar casi todas las cervezas, a excepción de algunas de colores rojizos, lambic o wild ale, en su mayoría,

Acompañando al color hemos de notar si la cerveza es de aspecto brillante o apagado, si es turbia o transparente y la presencia o ausencia de restos sólidos (generalmente levadura) en la cerveza. Las dos últimas dicotomías nos proveerán información sobre el filtrado de la cerveza. Las cervezas no filtradas rara vez son transparentes.
Además del color, otro aspecto característico de la cerveza es su espuma (no todas las cervezas tienen), en ella hemos de valorar su cantidad, apariencia (en cuanto a densidad y color) y persistencia (duración en el tiempo). Hemos de tener en cuenta que la cerveza de barril no tiene que coincidir con las características de la cerveza embotellada, los grifos tiene una posición de tiraje de espuma así como un sistema de inyección de dióxido de carbónico. Nada que decir de las cervezas que añaden nitrógeno para obtener una espuma más cremosa (por ejemplo Guinness). Otra característica reseñable con respecto a la espuma es la presencia de “encaje belga” (belgian lace), que no es otra cosa que los restos dejados por la espuma a modo de red durante el consumo.

En algunas cervezas se puede observar la ascensión de burbujas desde el fondo de la copa a la superficie (como en el cava, aunque a niveles reducidos), observaremos el tamaño de las burbujas y su regularidad.
Finalizada la valoración visual comenzaremos la valoración del aroma, aunque eso queda para el número siguiente.

Salud y hasta pronto.


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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Versus

Por Jorge Bort
Blog Birrantic

Joaquín es amante del vino ("los caldos", como dice).
Anna se deleita con el cava (“o champagne”, mademoiselle).
A Jorge le gusta la cerveza (“good beer”).

Cualquiera de los tres escoge a una de estas bebidas como su favorita ante una celebración en un día especial.
A ninguno le resulta demasiado difícil encontrar una buena elección dentro de una más que variada oferta.
Tampoco es nada complicado encontrar una buena bodega que lo suministre.
La ligera “diferencia” la tienen en el bolsillo y el precio a pagar.
Evidentemente vinos y cavas multiplican el valor de la cerveza.
No entraré en el porqué estas diferencias, pues no soy quién para hablar de precios de materia prima, de tiempos de elaboración, o litros producidos. Yo no sé técnicamente estos valores con lo que todo se me reduce en este aspecto a una simple opinión, un “no es para tanto”.

Donde sí quiero hacer hincapié en unas escasas líneas, es en lo que podría llamar como “prestigio” del producto, y por extensión “prestigio” del productor.

¿O no es bien cierto que un llamado “buen caldo” o “milleur champagne” es reconocido a escala casi mundial?
¿No es bien cierto que hay viñedos que acaparan hasta portadas de revistas? ¿No es bien cierto que personajes “afamados” dedican parte de sus inversiones en la producción de estas savias fermentadas de la uva?
¿No es bien cierto que en cualquier banquete o comilona de rigor no pueda faltar ninguno de ellos?
¿No se brinda con cava burbujeante en grandes premios y festejos? ¿No esperamos con cierta atención el anuncio navideño de las burbujas Freixenet?
¿No se precia como comercio exclusivista una vinacoteca o champañería?
¿No existen múltiples y reconocidas Denominaciones de Origen que acotan los productos en regiones determinadas?
¿No existen infinidad de publicaciones y guías dedicadas al vino?
¿No destacan en restaurantes de primer y segundo grado cartas especiales para estos “hijos de la uva”

Y mi cerveza ¡QUÉ!
Y el maestro cervecero ¡QUÉ!

... UFFF!!!
... cuanto camino nos queda por recorrer.


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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Industrial Cervecera Sevillana

Por Jorge Bort y Jordi Expósito
Blog Birrantic

En junio de 1954 se concedió por parte del Ministerio de Industria la autorización para la construcción de una nueva fábrica de cervezas. En 1956 se constituyó una Sociedad Anónima para establecer en Sevilla dicha fábrica, fundada por un grupo de accionistas andaluces junto a la empresa Damm, nace así la Industrial Cervecera Sevillana S. A. (ICSSA) constituida oficialmente el 11 de julio de 1956.

Inaugurada oficialmente el 9 de Mayo de 1961, en la nueva fábrica situada a las afueras de la ciudad de Sevilla, en el Polígono de Calonge, sobre unos terrenos de setenta mil metros cuadrados, se inicia la fabricación de una nueva cerveza bautizada como la Estrella del Sur, conjuntamente con la Estrella Dorada, tanto en botellas como en barriles, con una producción inicial de 300.000 HI. Es en el año 1959 cuando se inicia la comercialización de la Estrella del Sur, entrando en competencia directa con la Cruz del Campo, e introduce un novedoso servicio de distribución a domicilio para las viviendas particulares.

En 1975 La Cruz del Campo S.A. llega a un acuerdo con S.A. Damm para integrarla como marca en su grupo cervecero, modernizando sus instalaciones y aumentando su producción hasta los 500.000 HI. Más tarde Damm adquiere la fábrica del Prat de Llobregat de Cerveceras Asociadas (CASA), empresa hasta entonces propiedad de Cruzcampo junto con la americana Schlitz, siendo intercambiada por la de ICSSA y parte de la Alhambra de Granada.

En 1993 Cruzcampo, que un año antes se había incorporado al grupo Guinness PLC., deja de ser un conglomerado de empresas y se convierte en una única sociedad, creando el grupo Cruzcampo S. A. con un total de 6 fábricas y 15 Centros de Distribución. Las sociedades fusionadas fueron: La Cruz del Campo, EI Alcázar, Henninger Española, Industrial Cervecera Sevillana, Unión Cervecera y Juan y Teodoro Kutz.

Más tarde, concretamente en 1996, se decide cesar la producción en la factoría de las afueras de Sevilla, centralizándose con una producción más reducida en la antigua fábrica central de La Cruz del Campo de la calle Luis Montoto fundada en 1904, pero manteniendo parte del antiguo edificio como Centro Distribuidor, justo hasta septiembre del 1998 que es vendido a una constructora que derribara más tarde todo el conjunto, acabando para siempre con el pasado histórico de esta empresa.

Desde el 2002 la Estrella del Sur, una lager de 4,5 %, vuelve a formar parte del portafolio de cervezas del Grupo S. A. Damm, actual propietaria de la marca.

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jueves, 8 de diciembre de 2011

La cerveza, motor de la civilización humana

Por Eduard Casas
Coleccionismo Cervecero

Se dice que la escritura fue la clave para la evolución humana. Cuando el hombre empezó a contar los hechos, a escribir las leyes y a mandar comunicados lejos de donde él se encontraba empezó la Historia. Atrás quedaban los milenios oscuros de la Prehistoria y se cimentaron las bases de la Civilización. También se dice que fue clave la figura de Jesucristo, por eso los occidentales contamos nuestro tiempo desde su nacimiento. Pero lo que llevó a que seamos lo que somos, a la creación y desarrollo de civilizaciones y a los descubrimientos y avances de la ciencia fue...la cerveza. Vayamos por partes.

Los primeros homínidos que comenzaron a caminar erguidos deambulaban en busca de comida. Frutos, semillas, tubérculos, peces o animales estaban en su dieta. Y cuando las condiciones del territorio o cuando las especias animales migraban las seguían y hacían con ellas el recorrido. Es lo que conocemos como la época del cazador-recolector, algo que continúan haciendo el resto de primates y algunas tribus actuales. Y si es así para estas especies, ¿por qué el ser humano decidió quedarse en un sitio concreto y plantar una serie de especies vegetales y domesticar a otras animales? Fue un hecho fortuito, el descubrimiento que marcó al ser humano para siempre. Un día dejó a la intemperie un recipiente con granos de cebada. Se mojó, germinó, se calentó, se volvió a mojar y cuando un individuo recordó que allí estaba el recipiente de grano vio que aquello se había convertido en una sopa de mal aspecto. Pero antes de tirarla tuvo la genial idea de probar el brebaje. Y ¡ostras! aquello tenía chispa, le nublaba el cerebro y le ponía contento. Compartió la novedad con sus colegas y a todos les gustó. Cuando se acabó se las ingeniaron para volver a repetir la experiencia. Después de varios intentos consiguieron el objetivo. Habían inventado la cerveza. Pero claro, para tener una producción más o menos constante de ese preciado líquido tenían que estar siempre cerca de la cebada. Y así es como empezaron a cultivarla. Fueron los primeros agricultores.

Cuando se extendió la noticia todos querían cultivar cebada para hacer cerveza. Las familias se juntaron en grandes aglomeraciones que llamaron ciudades. Se tuvieron que hacer leyes para facilitar la convivencia, pero antes funcionarios para hacer las leyes y jueces para hacerlas cumplir. La escritura nació para esta finalidad. Con tanta producción de cebada y la consiguiente cerveza, el incipiente Estado tuvo que crear las matemáticas para controlarlo todo y poder cobrar los correspondientes impuestos. Y para todo eso hicieron falta más funcionarios. Escribas, contables, vigilantes, pero también transportistas que tuvieron que inventar la rueda para poder llevar los millones de toneladas de grano y cerveza. Los alfareros no daban abasto para hacer tinajas en donde meter el grano. La primera civilización cervecera era la envidia de las vecinas. Eso llevó a las guerras por el dominio de su elaboración. Las armas evolucionaron. Los imperios crecieron. Babilonia, Mesopotamia, Persia, Egipto.
Si alguna de estas civilizaciones llegó al sumun fue la egipcia. Duró más milenios que las otras y todo gracias a saber aprovechar las ventajas de la cerveza. Se han descubierto tinajas de la época faraónica con restos de cerveza. Y para asombro de los historiadores contenían antibióticos que también habían sido descubiertos en restos de momias. Cuando, siguiendo los pasos de la receta de cerveza que aparecían en los jeroglíficos se volvió a elaborar, se dieron cuenta que contenía un potente antibiótico. De todas formas ya sabían que los egipcios tomaban cerveza como medicina y ahora descubrieron el porqué. Pero además gracias a la cerveza se pudieron construir las pirámides. Aún no lo he comentado, pero la cerveza antigua era mucho más densa que la que conocemos nosotros. Era un alimento completo que los faraones utilizaban para pagar a sus trabajadores. Al contrario de lo que piensa la mayoría, en la construcción de las pirámides no se utilizaron esclavos. Eran los mismos agricultores que en las épocas de paro en los cultivos eran llamados por el Faraón. A cambio recibían dos jarras de cerveza diaria. Otra vez la cerveza fue la clave.

Tras estos tiempos de esplendor, cayó en el olvido. Tanto griegos como romanos eran más dados al vino. Los pueblos del norte, los bárbaros, fueron los que mantuvieron el gusto por la cerveza. Pero esto ya es otra historia.


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miércoles, 30 de noviembre de 2011

La entrevista: Cervezas Ausesken

Primer sábado del mes de octubre, un día soleado y anormalmente veraniego. Sin prisas, con tiempo suficiente, pusimos rumbo al Lluçanès, concretamente a la pequeña población de Olost, donde teníamos concertada una entrevista con Xavi Redón. No fue difícil encontrar las instalaciones de Cerveses Ausesken S. L. Tras cruzar el pueblo, te encuentras el pequeño y moderno polígono industrial de Colldelram, de apenas un par de calles, donde teníamos nuestra cita para conocer las instalaciones y proyectos de esta microcerveceria catalana que inicio sus actividades el 16 de octubre del 2009.
En una etapa inicial, Xavi comenzó elaborando en las instalaciones de Ca l’Arenys, pero desde noviembre del año pasado ya elabora en su propio obrador de 500 litros una vez a la semana por el método de infusión simple. Instalaciones amplias y funcionales seria lo primero que destacaría, y orden y pulcritud por doquier, a pesar que Xavi nos comenta que el día anterior toco elaborar y la faena se alargo hasta altas horas. Las instalaciones cuentan con dos fermentadores de 600 litros de capacidad total, un completo equipo para el tratamiento del agua, que prepara el agua tras un completo ciclo de ósmosis, desmineralización y descalcificación, y por último, destacaría el uso de una energía renovable, como es la biomasa, y el proceso de reciclaje que se efectúa para recuperar la ceniza que queda como residuo, así como del bagazo y el lúpulo residual del proceso de elaboración.

De momento elabora dos tipos de cerveza de alta fermentación, que por supuesto no son filtradas, ni pasteurizadas y que embotella, de momento, solo en formato de botella de 33cl. Torrada. 5,6% ABV una ale de color ambar intenso que alcanza los 35 IBUs. Blanca. 4,6% ABV Elaborada con un 20% de trigo crudo cultivado en la propia comarca. Lúpulo: Cascade.

Como proyectos inmediatos comentaros que próximamente saldrá al mercado la Blanca en botella de 75cl pensada para su implantación en el sector de la hostelería. Y también una cerveza de temporada, la Torrada d’Hivern.


¿Cómo empezó tu afición por la cerveza?
Cervezas Ausesken nace a raíz de unas inquietudes y experiencias personales en torno a la cerveza, y más concretamente de la cerveza artesana y de calidad. La afición viene de lejos. En el año 92 realicé un viaje por Bélgica y fue allí donde descubrí el mundo de la cerveza. No creía que pudieran haber tantos tipos y variedades de cerveza diferente, volví entusiasmado y con ganas de saber más. De esta inquietud, ya hace unos 12 años nació la idea de empezar a hacer cerveza en casa para los amigos y familiares. Y con el tiempo hemos llegado donde estamos ahora: Ausesken. El ocio convertido en negocio.

¿De dónde viene la idea del logo y el nombre de tus cervezas?
Nuestra imagen, así como el logo surgió de la idea de buscar las raíces de la comarca de Osona y nos remontamos a más de 2.000 años atrás. En el yacimiento íbero de la Esquerda (Roda de Ter) se encontró una moneda en la que aparece la palabra (en alfabeto íbero) Ausesken, que podríamos traducir por LOS AUSESTANS, que era la tribu de los íberos en Osona y parte de la Catalunya central. También aparece un jinete montando a caballo sosteniendo una rama de olivo, que nosotros hemos personalizado con una espiga de cereal.

¿En qué principios se fundamenta tu empresa?
Nuestros pilares fundamentales son tres: proximidad, sostenibilidad y calidad. En cervezas Ausesken somos sensibles con el Medio Ambiente y con nuestro entorno más cercano. Es por eso que el combustible utilizado en nuestro proceso de elaboración es la biomasa, energía limpia que se obtiene de la limpieza y regeneración forestal. También es importante la reutilización del residuo propio de la actividad: el bagazo, que le damos a un ganadero próximo para alimentar sus vacas. Y el lúpulo agotado y las cenizas de la biomasa que se utilizan como abono y fertilizante natural para los campos.

¿Crees que en los últimos años ha ido cambiado la apreciación del consumidor y aficionado a la cerveza respecto a esta bebida?
Apenas está empezando. Cada vez más la gente está tomando conciencia y tiene inquietudes por las cualidades de las cervezas naturales y artesanas. Nuestro país goza de una muy buena cultura gastronómica en general y de su dieta Mediterránea. Nos acostumbramos rápido a lo bueno y sabemos reconocer un buen producto. Esperamos que las cervezas de calidad puedan hacer el mismo camino que ha hecho el vino en los últimos 15-20 años. Es por ello, que durante todo el año se organizan ferias de cerveza artesanal por el territorio, catas guiadas, visitas a nuestras instalaciones…etc.

Ante el creciente número de micros, ¿crees que es positiva la competencia, o tal vez no haya un mercado potencial para todos?
Como hemos comentado anteriormente, se está empezando a tomar conciencia de la calidad de las cervezas artesanas por lo que hay un mercado nuevo por explorar, donde hoy por hoy cabemos todos. No creo que el boom de las micro en Catalunya sea algo negativo, al contrario. La competencia se la hace uno mismo día a día.

¿Qué papel crees que juegan las diferentes ferias cerveceras que se celebran en la difusión de la cultura cervecera y los nuevos elaboradores?
Creo que son muy importantes. Estas ferias nos permiten a los productores hablar directamente con el consumidor final y así escuchar sus opiniones y comentarios sobre nuestras cervezas. También es una oportunidad para hacer pedagogía cervecera, es decir, poder explicar el producto y su método de elaboración de una manera directa.

¿Qué le falta o que necesita el "panorama cervecero"?
Nos falta el reconocimiento por parte de los estamentos públicos de nuestro país como se ha hecho con el vino.

¿Qué crees que se está haciendo mal? ¿Que habría que cambiar?
Creo que ahora mismo vamos por el buen camino, pero en breve aparecerán los cruces y desvíos. Cada uno tendrá que escoger el suyo.

¿Qué ciudad o país te gustaría visitar para poder descubrir sus cervezas?
Hay muchos países con una gran cultura cervecera en Europa; Bélgica, Alemania, Gran Bretaña... con mucha tradición y gran variedad de cervezas. Ahora bien, en el campo de las artesanas está surgiendo un movimiento importante en Italia y EEUU del que tenemos que estar atentos.


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miércoles, 23 de noviembre de 2011

San Xibeco

Por Sindo Diaz Mandianes

No está canonizado, ni siquiera reconocido por el Vaticano. No consta en santoral alguno. Su vida, precisamente, no fue monacal pero la gente de Prosperitat (Nou Barris), en Barcelona, le profesa una gran devoción y admiración.

Bajo del cielo y fue sacado en procesión. A su paso el populus lanza vítores de alegría, mientras en el ambiente se perciben efluvios del líquido elemento... No hay derramamiento de lágrimas, sino de cerveza. Los botellines y los vasos chocan, estos últimos de plástico no hacen ruido. Chispas de emoción. Un solo grito, unànime, coreado al unísono: Eco, Eco, Eco... Viva San Xibeco

Por sus pintas le reconocereis”, dicen sus seguidores. Fraile con hábito, de aspecto un poco beodo, nariz colorada (no precisamente de frio, creo) y xibeca en mano... cual relíquia. Según la feligresía, éste es el patrón de la birra y de la Prospe. Su fiesta se celebra en noviembre, con un fin de semana de exaltación cervecera.

El evento da comienzo el viernes por la noche con la lectura del pregón. Posteriormente, el santo, acompañado de múltiples cánticos, desciende de los cielos (con cuerda incluida), en medio de un haz de luz cegadora y redentora, para que mozos y mozas puedan llevarlo de procesión nocturna por todo el barrio. El recorrido tiene sus paradas aliviadoras (como si de pasos se tratara) en diferentes bares, que tienen una gran fe en el fraile. La noche está amenizada por los hits de la “inigualable” Txaranga del Metal. Una vez acabado el pasabares, con la gente ya tocadita, el descendido se retira a descansar. Para rematar, la fiesta continua con algun “conciertako” o sesión de DJ.

En los dos días siguientes, conforme el cuerpo vaya aguantando, hay actos varios: vermú y comidas populares, actividades para los peques y conciertos, normalmente de grupos del barrio. Todo bien regado, y que no falte... A tope.

Esta movida comenzó hace 10 años como una fiesta sencilla del Casal de Joves, y se ha consolidado como “las fiestas de invierno del barrio”. No son tan multitudinarias como las de verano. Son más de consumo interno. Punto de encuentro de la gente de la zona: “los de toda la vida” vamos. Si no se puede asistir, siempre podemos pedir ayuda al santo elevándole una oración... su oración:


“Un buen día, decidí,
hacer algo por mi país
y pensé en educar
a los niños de mi ciudad
Una educación que sirviese,
de verdad, cultura de bar...
Los bauticé, con alcohol,
San Xibeco ¡¡ES NUESTRO PATRÓN!!
Una noche decidí,
hacer algo y con los niños salí,
nuestra iglesia, cualquier bar,
todos unidos a rezar...
"San Xibeco que estas en los bares
santificado sea tu nombre
hágase tu voluntad
y déjanos tu ebriedad"
San Xibeco, San Xibeco, San Xibeco
¡¡ES NUESTRO PATRÓN!!
San Xibeco, San Xibeco, San Xibeco”


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miércoles, 16 de noviembre de 2011

La Birra (II)

Por Joan Villar-i-Martí
Blog Birraire

Si anteriormente os hablaba de algunos nombres propios responsables del panorama actual de la cerveza en Italia, no sería justo no empezar por aquel birrificio que me “inició” en el placer de la auténtica birra: el Birrificio del Borgo (BdB).
Leonardo di Vincenzo, el cervecero que está detrás del BdB, era un brillante estudiante de química en la Università di Roma que producía cerveza en casa en su tiempo libre. Una dedicación cada vez más profesional y menos ociosa en la producción de birra acabó dejando atrás la que aseguran era una prometedora carrera en investigación. Aquello que para él había sido un hobby pasaría a ser definitivamente su principal dedicación con la fundación del birrificio en 2005, ya en plena revolución cervecera en el país transalpino.

Si bien muchos llegaron antes que BdB en el panorama cervecero italiano, su éxito hoy día es incuestionable dentro y fuera de Italia. Con un sinfín de iniciativas y proyectos, BdB cuenta, además, con un catálogo de cervezas que enamora a cualquier cervecero. Leo di Vincenzo cita como sus principales fuentes de inspiración las cervezas belgas e inglesas, así como la inspiración del momento para sus creaciones más atrevidas.

A principios de 2010 contaban con una producción anual de unos 1.900 barriles, aumentando ésta significativamente con la inauguración de la nueva planta de producción en febrero del mismo año, en su misma localidad natal: Borgorese, en la provincia de Rieti, una zona montañosa del centro de Italia, cerca de Roma.

Las dos primeras cervezas que sacó BdB fueron las conocidas ReAle y Duchessa, una APA sencilla pero exquisita la primera, y una Saison que en un inicio gustó mucho al público italiano y que ha quedado a la sombra después de las grandes creaciones posteriores. Siguieron la espectacular ReAle Extra (la ReAle con un extra de lúpulo, quizás una de las más celebradas actualmente) y la Keto RePorter (una interesante Porter aromatizada con tabaco). Sin embargo, de las más conocidas, me gustaría destacar en especial la cerveza My Antonia, una creación conjunta de Leo di Vincenzo y Sam Calagione (de la Dogfish Head Brewery estadounidense) que eleva el estatus de las injustamente despreciadas lagers sólo al tirarla al vaso. Una Imperial Pilsner excelente.

Otras muy famosas creaciones de BdB son sus seasonals, siendo las más famosas la Genziana (elaborada con genciana, una planta especialmente amarga), la CastagnAle (la de otoño, con castañas) y la 25Dodici (una fuerte y especiada cerveza navideña).
El resto de la plantilla la conforman la línea de cervezas más básicas, Trentatre, unas cervezas pensadas para acceder a un mayor número de consumidores; y las Bizzarre, que como su propio nombre indica se trata de cervezas raras, creaciones únicas que, además, tienen un mes del año asignada cada una.

Y hasta aquí un breve repaso del birrificio que me sedujo y que no he podido quitarme de la cabeza. Combinando unas creaciones originales con otras de básicas pero muy bien elaboradas, y siempre con una línea de diseño exquisita en la presentación de sus productos, las cervezas Birra del Borgo son un valor seguro del mercado italiano.

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