jueves, 3 de junio de 2010

En el bar

Entre tanto individuo que charla bebe y fuma,
el poeta que se siente extraño. La neblina
del tabaco rubrica en el aire, y se esfuma
con cierta voluptuosa levedad femenina.

La fatigada frente a los sueños se inclina
y se añora el encanto de esa mujer de bruma,
leve, como en la copa de Sèvres cristalina,
la fugaz explosión de la pálida espuma.

¿Soñar? ¿Soñar...? Qué valen alegría o tristeza,
semejante a una copa de espuma de cerveza ,
que dura lo que duran las huellas en el mar...

Vale más la mentida ilusión que perdura,
del ensueño imposible la eternidad segura
y la estrella remota que no hemos de alcanzar...


V.A. Poetas parnasianos y modernistas (1960)