jueves, 21 de abril de 2011

Kölsch

Igor Oyarbide
Calvin's Beer



La ciudad de Colonia, además de por sus carnavales, también es muy conocida por su particular cerveza, la Kölsch. Es una de las pocas cervezas con denominación de origen y en consecuencia, sólo está permitida su elaboración en dicha región, tal y como se expone en la “Kölsch Konvention”. Se trata de una cerveza ale, con una densidad original de entre 11- 11,6 ºP y con un contenido de alcohol de 4,9 – 5,1 % en vol. Es una cerveza muy clara, con un color de 7 -11 EBC, y un amargor de 16-35 IBUs.

Normalmente se elabora utilizando malta tipo Vienna y hasta un 20 % de malta de trigo, pero esto suele variar según criterio de cada maestro cervecero. En el caso de Bennedikt Ebber, maestro con el que me inicié en el mundo cervecero, emplea maltas tipo Munich y de trigo, con una base de malta Pilsen.

En cuanto al proceso de elaboración, se sigue el proceso de maceración por infusión, el cual no dura más de hora y media, debido a la calidad de malta de la que se dispone hoy en día.
La fermentación se lleva a cabo a temperaturas de entre 14-18 ºC, en tanques de fermentación abiertos, y una vez se alcance la densidad de trasiego óptima después de tres a cuatro días de fermentación primaria, se reduce la temperatura a 8-10 ºC para trasegar la cerveza a los tanques de maduración que durará de dos a cinco semanas a una temperatura de 1ºC.
La cerveza Kölsch se sirve tradicionalmente en vasos finos y alargados de 20 cl. Para poder satisfacer a aquellos clientes que beben más rápido o que no les guste esperar tanto para seguir bebiendo, también hay vasos de 30 y 40 cl.

Es muy curioso también la forma en la que los camareros transportan los vasos hasta sus clientes, haciendo uso de una bandeja llena de agujeros donde los introducen. Si el camarero ve que en tu vaso ya no queda cerveza, a no ser que pongas un posavasos encima, es muy probable que te traiga otra cerveza sin haberla pedido.

Colonia, una ciudad de alrededor de un millón de habitantes, tiene más de veinte marcas de cerveza Kölsch. Aunque la mayor parte del mercado está controlado por tres o cuatro marcas, existen muchísimas pequeñas fábricas que además, muchas son a la vez restaurante.
Si os animáis a visitar esta ciudad, os recomiendo dos cervecerías:

Mühlen Kölsch, situada cerca de Heumarkt, y donde desde mi punto de vista hacen la mejor Kölsch. Eso sí, si compráis alguna botella, procurad que no hayan pasado más de tres meses desde la fecha de embotellado, ya que se comienza a notar el envejecimiento de la misma.
Si queréis un sitio con música animada y gente joven, os recomiendo Braustelle, una cervecería muy pequeña situada en Ehrenfeld, y donde se come muy bien y barato.

PROST!

(+) Gacetilla Cervecera núm. III