miércoles, 2 de noviembre de 2011

Brewpubs

Editorial

El fenómeno de las microcervecerias es aún reciente, pero junto a la proliferación de festivales cerveceros, tiendas especializadas, cursos, catas, homebrewing… etc, están logrado que inexorablemente cada día encontremos más personas apasionadas por esta bebida, más consumidores que quieren descubrir nuevos sabores y estilos, que no se conforman actualmente con el homogéneo producto existente basado en unas clónicas lagers.

Dentro de este contexto podemos encontrar actualmente alrededor de unas sesenta empresas elaboradoras de cerveza repartidas por toda la geografía nacional. Estas micros son pequeñas empresas que acostumbran mayoritariamente a envasar sus productos para su distribución en botella y que todavía representan una insignificante parte del total de ventas a nivel nacional.

Supongo que ya os serán familiares nombres como NaturBier, Calvin’s o la Cervesera Artesana, todo unos pioneros en nuestro país en cuanto a brewpubs se refiere. Por suerte en los últimos meses han aparecido un par de nuevos brewpubs, hablamos de Birra & Blues en Valencia y de la Micro de Sabadell, que se suman a otros con algo más de bagaje como De Bassus o Kettal. Apuestan por un tipo diferente de negocio cervecero no tan tradicional en nuestro país, amplios locales, terrazas al aire libre, buena carta y suelen presentarse como Micro Cervecería con bar y restaurante, una forma de cervecera diferente donde embotellar el producto no se convierte en la base primordial de su negocio.

Sin duda en los próximos años seguirán apareciendo nuevos proyectos, ya se denominen micros, nano o pico cervecerías, y nuevos homebrewers que se adentraran apasionadamente en la alquimia de crear cerveza, son los futuros cerveceros. Pero desconocemos si la tendencia que ahora despunta con este pequeño número de brewpubs se irá manteniendo y acabará imponiéndose finalmente. Siempre es gratificante poder acercarse a unos de estos locales y sentarse a charlar y disfrutar tomándose una buena cerveza servida directamente por su elaborador, siempre fresca y bien cuidada. Cervezas que han estado cuidadas a una temperatura idónea y que no han sufrido los avatares de viajar en unas posibles malas situaciones o de un mal almacenaje.

Toda empresa cervecera, como cualquier otro negocio, tiene un claro objetivo comercial buscando obtener una ganancia a base de elaborar unos buenos productos e intentando tener una amplia red de de distribución. En cambio los brewpubs necesitan crear una clientela fiel que acuda a su local, por eso también, a parte de una buena elección y calidad de sus cervezas, su ubicación también juega un papel determinante en la viabilidad económica del negocio. Y sin duda también requieren de una mayor inversión, y naturalmente de una mayor dedicación, al tener que gestionar la venta directa, ya sea en forma de restaurante o bar, pero cuenta con la importante ventaja del contacto directo de los productores con el consumidor final.

Ojala supiéramos si es el momento adecuado dentro del contexto de crisis que vivimos para lanzarse a montar este tipo de negocios. Dentro de un mercado cada día más receptivo y en expansión esta puede ser una muy buena opción. Si habéis viajado por ciertos países europeos habréis comprobado que se suele tener más costumbre en ir a visitar estos locales para degustar in situ sus elaboraciones y acompañarla con unos contundentes platos de comida. Una costumbre que esperamos que poco a poco vaya calando por estos lares.

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