miércoles, 23 de noviembre de 2011

San Xibeco

Por Sindo Diaz Mandianes

No está canonizado, ni siquiera reconocido por el Vaticano. No consta en santoral alguno. Su vida, precisamente, no fue monacal pero la gente de Prosperitat (Nou Barris), en Barcelona, le profesa una gran devoción y admiración.

Bajo del cielo y fue sacado en procesión. A su paso el populus lanza vítores de alegría, mientras en el ambiente se perciben efluvios del líquido elemento... No hay derramamiento de lágrimas, sino de cerveza. Los botellines y los vasos chocan, estos últimos de plástico no hacen ruido. Chispas de emoción. Un solo grito, unànime, coreado al unísono: Eco, Eco, Eco... Viva San Xibeco

Por sus pintas le reconocereis”, dicen sus seguidores. Fraile con hábito, de aspecto un poco beodo, nariz colorada (no precisamente de frio, creo) y xibeca en mano... cual relíquia. Según la feligresía, éste es el patrón de la birra y de la Prospe. Su fiesta se celebra en noviembre, con un fin de semana de exaltación cervecera.

El evento da comienzo el viernes por la noche con la lectura del pregón. Posteriormente, el santo, acompañado de múltiples cánticos, desciende de los cielos (con cuerda incluida), en medio de un haz de luz cegadora y redentora, para que mozos y mozas puedan llevarlo de procesión nocturna por todo el barrio. El recorrido tiene sus paradas aliviadoras (como si de pasos se tratara) en diferentes bares, que tienen una gran fe en el fraile. La noche está amenizada por los hits de la “inigualable” Txaranga del Metal. Una vez acabado el pasabares, con la gente ya tocadita, el descendido se retira a descansar. Para rematar, la fiesta continua con algun “conciertako” o sesión de DJ.

En los dos días siguientes, conforme el cuerpo vaya aguantando, hay actos varios: vermú y comidas populares, actividades para los peques y conciertos, normalmente de grupos del barrio. Todo bien regado, y que no falte... A tope.

Esta movida comenzó hace 10 años como una fiesta sencilla del Casal de Joves, y se ha consolidado como “las fiestas de invierno del barrio”. No son tan multitudinarias como las de verano. Son más de consumo interno. Punto de encuentro de la gente de la zona: “los de toda la vida” vamos. Si no se puede asistir, siempre podemos pedir ayuda al santo elevándole una oración... su oración:


“Un buen día, decidí,
hacer algo por mi país
y pensé en educar
a los niños de mi ciudad
Una educación que sirviese,
de verdad, cultura de bar...
Los bauticé, con alcohol,
San Xibeco ¡¡ES NUESTRO PATRÓN!!
Una noche decidí,
hacer algo y con los niños salí,
nuestra iglesia, cualquier bar,
todos unidos a rezar...
"San Xibeco que estas en los bares
santificado sea tu nombre
hágase tu voluntad
y déjanos tu ebriedad"
San Xibeco, San Xibeco, San Xibeco
¡¡ES NUESTRO PATRÓN!!
San Xibeco, San Xibeco, San Xibeco”


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