sábado, 29 de noviembre de 2008

Life: A fancey glass overflowing with beer


Archivo fotográfico de la revista Life.
"A fancey glass overflowing with beer."
Location: Milwaukee, WI, US
Date taken: July 1949
Photographer: Frank Scherschel

viernes, 28 de noviembre de 2008

La ronda: Mujeres y seducción


Fin de mes y de nuevo tenemos Ronda, esta vez invita Catador, con la siguiente propuesta:

La cosa va así: de alguna manera conociste a una señorita y ésta, luego de saber tu afición por las cervezas, te pide la invites a una cata personal, proponiendo tú, ni tonto ni perezoso, tu humilde morada.



Me gusta la propuesta porque me permite continuar aquella otra ronda anterior a la que nos convidó Delirium y en la que muy a mi pesar, muchas cervezas quedaron en el tintero, de esta forma podré rescatar alguna de ellas... Veamos que tal se nos da:



En plan de seducción, una buena presentación es importante, y en eso creo que las lámbicas llevan algo de ventaja. Podemos romper el hielo con un par de copas de una brillante y espectacular kriek, un par de alargadas copas conteniendo un líquido rosado y espumoso provocarán sin duda algo de sorpresa y quizá aquella pregunta de "Pero ¿esto es cerveza?" y dará pie para que podamos comentar un poco sobre este particular tipo de cervezas. Para la ocasión podríamos utilizar la vistosa Cantillon Rose Gambrinus, su maceración con frambuesas le da un color muy peculiar (¿y qué decir de su etiqueta?), aunque yo elegiría una Liefmans Kriek, más ácida y seca que otras kriek más comerciales.

Podríamos continuar los entrantes con una wit, una Celis White sería ideal para la ocasión y nos permitiría contar la historia de la reaparición de este estilo y de Pierre Celis.

Durante la cena podríamos dejar salir nuestra vena más snob y presentar una cerveza gourmet, valdría por ejemplo la Inèdit, aquello de que es un cerveza diseñada por Ferran Adrià y su cuidada presencia bastaría para darle un aire sofisticado a la velada, aunque si se trata de beber cerveza yo preferiría utilizar unas A.K.Damm, o por no repetirnos con la cata anterior, unas Selecta XV que también gastan muy buena presencia.

Tras de la cena podríamos sorprender a nuestra invitada con una cerveza REALMENTE SOFISTICADA y no se me ocurre ninguna mejor que una Vicardin, cerveza que tiene lo mejor de dos cervezas tan diferentes como la Icaris Tripel y la Gueuze Girardin consiguiendo un equilibrio perfecto entre ambos estilos, una cerveza realmente especial.

Para terminar la velada me vienen de nuevo a la cabeza numerosas y atractivas opciones, pero como se acercan las Navidades y vuelve la época de las cervezas de temporada, esta vez me decantaré por una Binchoise Espéciale Noël una cerveza excepcional y fuertemente aromatizada, con ese marcado carácter floral que Bionchoise da a sus cervezas.


..Y hasta aquí puedo contar. ;-)


Salud y a por la próxima Ronda!!!



Rondas Anteriores:

¿Cómo pedir una cerveza?
La peor cerveza que he probado
¿Cerveceria o cerveza en casa?
Cata de cervezas
Contruyendo la Cultura Cervecera
¿Qué país hace la mejor cerveza?

jueves, 27 de noviembre de 2008

The Halve Maan

La cervecera de La Media Luna tiene una larga historia ligada a la ciudad Brujas, en los registros de la ciudad se aparece ya en 1564 la existencia de una cervecera llamada ‘Die Maene’ (la luna) en el barrio de Walplein, pero la historia de la cervecera actual, o mejor dicho de sus actuales propietarios empieza en 1856.

Henri I

En 1856 León Maes, también conocido como Henri I, se convierte en dueño de la propiedad. Con el apoyo de su tío, Canon PJ Maes, fundó una "moderna" cervecería.
En ese tiempo, la cerveza se elaboraba siguiendo los métodos tradicionales: se producía una cerveza turbia y de una alta fermentación y durabilidad limitada. La cerveza sólo se producida y distribuía en barriles.

Henri II

Después de la muerte de Henri I en 1867, sus hijos Henri II y Achère se hicieron cargo de la cervecería. Durante la revolución industrial Henri viajó a Inglaterra para aprender acerca de las tecnologías más recientes con el fin de poder aplicarlas en la cervecera de Brujas. Construyó una malteria al estilo inglés y un nuevo horno y comenzó a elaborar cervezas al estilo inglés. como Stouts y Pale-Ales. En 1883 los hermanos compraron en una moderna caldera para aumentar su producción.
Achère y Henri II murieron jóvenes, en 1905 y sus viudas se hicieron cargo de la cervecería. Ellas lograron mantenerla durante el difícil período de la primera guerra mundial.

Henri III

Después de la Primera Guerra Mundial en 1919, Henri III asumió el control de la cervecera.
Fue a Alemania a aprender las últimas evoluciones en las tecnologías de elaboración de cerveza. Allí conoció la existencia de las cervezas de baja fermentación "cervezas lager" y decidió elaborar este tipo de cerveza en Brujas. Así en 1928 se adaptó sus instalaciones de elaboración de cerveza con los nuevos aparatos de refrigeración con el fin de producir cervezas de baja fermentación.
Lanzó la "Bock", una de cerveza tipo pilsen que tuvo un gran éxito. La producción de la fábrica aumentó 46% en el plazo de un año. En los años 30, siguió la tendencia de la producción de refrescos (coca, limonada) y agua.
Después de la Segunda Guerra Mundial Henri III también se convirtió en propietario de la cervecería vecina 'Brugge Zeehaven'. El espacio extra hizo posible la renovación a gran escala que se hizo necesaria debido al aumento de la producción.

Henri IV

En los años 50 Henry IV también participó activamente en la empresa familiar. La fábrica de cerveza creció en popularidad. La cerveza de mesa y las limonadas 'Domino' fueron los productos con más éxito y se distribuían con carros de caballo (más tarde se utilizaron camiones) sobre todo en Flandes Occidental. Sin embargo, en los años 70, la nueva forma de vida se convirtió en la caída del sistema. La gente poseía sus propios vehículos e iba a comprar la cerveza a los supermercados. La cervecería era demasiado pequeña como para tener a estos supermercados como clientes.


Véronique Véronique

En los años 80 aumentó el interés por las cervezas tradicionales. Véronique, hija de Enrique IV, lanzó una nueva cerveza especial en 1981. Era una cerveza rubia de alta fermentación. La primera vez que se elaboró fue para la inauguración de la estatua de Saint-Arnold en Brujas. Saint-Arnold es el patrono de los cerveceros ...
Sin embargo, la cerveza fue un éxito y el alcalde pidió que se sirviera en las recepciones del ayuntamiento. La cerveza era un poco más fuerte que las otras cervezas de la casa, y por esta razón por se la denominó como 'Straffe Hendrik "(Henri fuerte). En 1988 Riva NV se hizo cargo de la marca. Straffe Hendrik fué elaborada por Riva en Brujas hasta el año 2002.

Durante los años 80 la cervecería abrió sus puertas al público. La antigua embotelladora y la sala de malteado se convirtieron en acogedores comedores.
La histórica fábrica de cerveza es aún propiedad de la familia Maes que recibe muchos turistas de todo el mundo para visitar la fábrica-museo de cerveza.


Brugse Zot

En 2005, una nueva vida ha soplado en la cervecería con la reactivación de las actividades de la fábrica de cerveza.
Xavier Vanneste, hijo de la señora Véronique Maes, reinicia la antigua fábrica de cerveza después de una completa reestructuración de las instalaciones. Él lanzó esta nueva cerveza con el nombre de «Brugse Zot" para que se ha desarrollado una receta única. Hoy la Brugse Zot es la única cerveza realmente producida en el centro de la ciudad de Brujas!

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Bacchus Cornelius

Saliendo del Markt en dirección norte por Vlaming llegamos a Academiestraat, en el número 17 encontramos esta pequeña tienda que junto con la tienda de chocolate adjunta son propiedad de los Declerck. Se trata de una de las tiendas más antiguas de la ciudad de Brujas, y aunque no es la mayor sin duda es una de las más interesantes. En un primer vistazo podríamos llevarnos la falsa impresión de que por su reducido tamaño la variedad de cervezas que nos podemos encontrar es limitada, bien al contrario es una de las tiendas más completas de Brujas. Es la única donde podemos encontrar por ejemplo la 't Smisje BBBourgondier, una cuádruple que con sus 12,6% ABV se precia de ser la cerveza más fuerte de todo Brujas. Si dedicamos el tiempo suficiente a hurgar por los rincones de sus estanterías podemos encontrar auténticas rarezas como Vicardin, cerveza mezcla de triple y gueuze o la Saison Dupont Bio



En caso de no encontrar lo que buscamos o de no saber que elegir, que es más probable, sus propietarios Mr. Declerck y su mujer, cualquiera de los dos, son expertos en la materia y nos pueden guiar e incluso darnos a probar una muestra de la cerveza del mes o de la ginebra que tengan en degustación. Si vais allí no dudéis en probar su ginebra aromatizada con lúpulo, no acta para todos los paladares.

Eso sí, no vayáis demasiado tarde o la encontrareis cerrada: horario comercial de 11 a 6.

martes, 25 de noviembre de 2008

Alcalino

Términos asociados
• Detergente
• Cáustico

Importancia
Olor en la cerveza. Los incrementos del valor del pH de la cerveza también afectan indirectamente el sabor de la cerveza, mediante la alteración de actividad de sabor de muchos compuestos del sabor.

Orígenes
Contaminación externa de la cerveza con cáustico (normalmente detergentes alcalinos).

Concentración típica en cerveza No aplicable

Límite de detección aproximado
200 mg / l (como bicarbonato sódico)

Número de la Rueda de Sabores
1310


Notas importantes
Patrón sugerido por la American Society of Brewing Chemists y la European Brewery Convention.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Brugse Zot

Para dar la bienvenida a Maximiliano de Austria, el pueblo de Brujas organizó un colorido desfile de juerguistas y tontos. Cuando se le preguntó al final del día para proporcionar dinero para un nuevo manicomio él respondió: "Hoy solo he visto tontos. ¡Brujas es ya un gran manicomio!" Desde entonces, al pueblo de Brujas se les llama 'Brugse Zotten' (tontos de Brujas).

Y así se llama la que se precia de ser la única cerveza elaborada en la actualidad en la ciudad de Brujas, la Brugse Zot, una cerveza que elabora la cervecera De Halve Maan desde el año 2005 y que ha recibido ya varios premios internacionales entre los que cabe destacar la medalla de oro del 2006 en los World Beer Cup, en la categoria Belgian & French Ale.



Se trata por tanto de una belgian ale elaborada utilizando cuatro tipos diferentes de malta y dos variedades aromáticas del lúpulo, refermentada en botella y sin filtrar, que consigue un 6% de ABV.


Notas de cata:

De color bronce pálido, cuerpo opaco pero claro. Giste blanco no demasiado abundante ni duradero, pero que deja buen encaje al desaparecer.
Herbal en nariz con un toque afrutado, a manzana verde, muy fresca y apetecible.
Cuerpo medio y textura ligeramente oleosa, con una gasificación suave.
Ya en boca se puede apreciar un ligero dulzor de cereal y un buen contrapunto amargo que deja el lúpulo, muy bien contrastado. También tiene un suave carácter afrutado (melocotón) y un largo final.
Una cerveza muy agradable y suave, fácil de tomar y con los sabores perfectamente integrados que deja una buena sensación y ganas de repetir. Mi valoración personal de esta cerveza es 3.5

sábado, 22 de noviembre de 2008

Acético

Términos asociados
• Vinagre
• Ácido


Importancia
Presente en todas las cervezas. Es un mal sabor a concentraciones altas.

Orígenes
Producido por la levadura durante la fermentación. Se pueden producir niveles altos en cerveza si hay una contaminación por bacterias del ácido acético.


Concentración típica en cerveza: 30 - 200 mg/l


Límite de detección aproximado: 130 mg/l


Número de la Rueda de Sabores:
0919


Notas importantes
Patrón recomendado por la American Society of Brewing Chemists y la European Brewery Convention.

viernes, 21 de noviembre de 2008

BierHuis

Al pie mismo del canal Leie se encuentra BierHuis, sin lugar a dudas una de las mejores cervecerías de Gante. Y es que solo hay que dar un vistazo a la variedad de cervezas servidas en las mesas para darse cuenta de que no estamos en un lugar para neófitos.



En su extensa carta tienen cabida desde alguna rareza local de la que no había oído hablar hasta la fecha hasta la totalidad de las trapenses (con la excepción habitual de las esquivas Westvleteren), y una buena parte de las Ales belgas. Al final de la misma tienen un lugar aparte las lámbicas en las que están especializados, (no es de extrañar pues la cantidad de copas aflautadas que se sirven entre la clientela). Pero además tiene un lugar también para las cervezas no belgas, algo poco frecuente por las cervecerías de este país y que es muy de agradecer. Sin ir mas lejos en los tiradores podemos encontrar a la estupenda Bitburger flanqueada, eso sí, por las hermanas Leffe.



Mención aparte merece la cuidada decoración del local, y una terraza exterior con vistas al canal que cuando el tiempo acompaña nos permite disfrutar de unas vistas inmejorables.



Lo dicho, si visitáis Gante, este es un sitio muy recomendable para hacer una parada.

jueves, 20 de noviembre de 2008

La Kermesse ou Noce de village


Petrus-Paulus RUBENS. 1635-1638. Museo del Louvre. Paris.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

A la sombra de la abadía de Sint Sixtus (final)

(Continua de aquí)

El famoso Claustrum resultó no ser otra cosa que una pequeña sala con unas pocas fotos en blanco y negro de los monjes "in labore" y una pantalla donde se reproducía un vídeo en el que se podían ver escenas de la vida cotidiana en el monasterio. Al interrogar al amable encargado de aquel pequeño museo, me dijo que aquello era todo lo cerca que iba a estar del monasterio...

Sobre una pequeña maqueta me señaló el sitio donde se encontraba la brewery y me explicó un poco de la historia de aquel monasterio, que las naves originales habían sido derribadas y que la cervecería ocupaba actualmente las naves que formaban la esquina posterior del monasterio que es donde se elabora hoy en día la cerveza. Y aquello era todo. Aquello y la enorme cafetería. No me lo podía creer.

Al ver mi cara de estupefacción, aquel amable señor me comentó que existía una ruta de unos 7 kilómetros que rodeaba completamente el monasterio, eso si manteniéndose siempre del lado exterior del grueso muro de dos metros y medio que impedía cualquier visión del interior.


Atónito abandoné el Clautrum y me dirigí a la cafetería. Por suerte el clima nos acompañaba y la cafetería dispone de una amplia terraza exterior, hacia ella nos dirigimos para ocupar una mesa y acto seguido pedir unas Blondes que harían que se nos pasase el susto.


Aquella sensacional cerveza y la certeza de que lo mejor estaba aun por llegar fue cambiando rápidamente mi mal humor por un estado de bienestar... No había visita cultural, no había monjes ni cervecería que visitar, no había fotos para el blog, pero teníamos entre las manos una magnífica cerveza y al fin y al cabo a eso era a lo que habíamos venido.


Tras unas cuantas cervezas degustadas con tranquilidad (por suerte el horario de la cervecería es mucho más permisivo que el de los monjes y no cierra hasta las 10 de la noche) me dirigí hacia la tienda donde se pueden comprar directamente las cervezas. Se trata de una pequeña tienda típica de souvenirs donde una muy amable chica me mostró los productos típicos que además de cerveza elaboran los monjes trapenses: quesos, mermeladas, pates, etc.
Aquí me esperaba una última desilusión: no quedaba cerveza a la venta. La razón que me dio la amable señorita era que los monjes elaboran una cantidad limitada y que la mayor parte de ella se consume en el restaurante (eso sí, a un precio por botella de aproximadamente el triple de lo que sale comprando por cajas), así que solo cuando la cafetería no consumía la totalidad de la producción se podía comprar la cervezas por cajas a un precio mucho más razonable. La chica se ofreció a quedarse con mi número de teléfono y a avisarme en cuanto tuvieran nuevamente cerveza a la venta.

Por suerte todavía quedaba tarde, y la cerveza en la cafetería no faltaba, así que compré un queso y una copa de Westvleteren y volví a ocupar mi mesa en la terraza dispuesto a llevarme puesta toda la cantidad de poción mágica que pudiese resistir.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Westvleteren 12

Uno de los mayores alicientes de mi reciente viaje a Brujas era poder volver a probar esta magnífica cerveza. Tuve la oportunidad de probarla el año pasado gracias a un regalo del amigo Pollo, desde entonces tenía pendiente publicar su ficha de cata, pero no suelo hacer fichas en las primeras tomas, así que he tenido que esperar la ocasión, pero aquí está.

Se trata de una cerveza elaborada bajo la denominación de origen Trapense por los monjes de la abadía de Sint Sixtus, que ha recibido numerosos galardones internacionales, destacando la nominación en varios de los rankings cerveceros más populares (ratebeer o beeradvocate, entre otros) como la mejor cerveza del mundo.



Se trata de una cuádruple de abadía, refermentada en botella. Consigue un 10,2% de alcohol en volumen.



Notas de cata:


De un color marrón oscuro, muy brillante. Giste cremosos de un tono pálido y muy abundante. Deja un persistente encaje en la copa. En el fondo de la botella se aprecia sedimentación.
En nariz es muy intensa y altamente compleja, se suceden notas de lúpulo amargo, de cereales tostados y ligeros tonos afrutados (ciruelas y pasas maduras) llegando hasta chocolate. Pero si volvemos a llevarla a la nariz podemos volver a descubrir nuevas sensaciones, llegando a apreciar un sutil punto alcohólico (brandy) e incluso notas finales a regaliz. Una cerveza muy compleja, tenia notas anteriores del año pasado pero este año las he ido ampliando y me quedo con la sensación de que en la próxima copa descubriré nuevos olores.
El cuerpo es muy completo, pero sin llegar a hacerse pesado, no hay sensación terrosa como en otras cervezas de parecidas características. La carbonatación es buena.
La entrada en boca en intensísima, pasa algo parecido que en nariz. La entrada es sorprendentemente agradable y suave si tenemos en cuenta su ABV, tonos afrutados (ciruela) junto a frescor herbal de los lúpulos y un ligero toque a regaliz, todo muy bien balanceado y contrastado sobre una base a pan tostado. Cuesta mucho encontrar un pequeño matiz alcohólico que queda perfectamente disimulado. Nos devuelve un regusto muy agradable y un largo final especiado, con un sutil toque a vainilla.
Como esperábamos se trata de una grandísima cerveza, sin duda una de las mejores. Con toda la complejidad de una cuádruple en aromas y sabores, un buen cuerpo y sin embargo mucho mas "suave" de lo que cabe esperar. Mi valoración personal de esta cerveza es de 5.0

sábado, 15 de noviembre de 2008

Acetaldehído

Términos asociados
• Aldehídico
• Manzanas estropeadas
• Pintura de emulsión


Importancia
Presente en todas las cervezas. Es un mal sabor a concentraciones altas. Contribución positiva al sabor de algunos estilos de cervezas.


Orígenes
Producido por la levadura durante la fermentación. Indicador de niveles altos de O2 en la cerveza envasada. Se puede formar por contaminación bacteriana.


Concentración típica en cerveza 2 - 15 mg/l

Límite de detección aproximado 5 - 15 mg/l

Número de la Rueda de Sabores 0150


Notas importantes
Patrón recomendado por la American Society of Brewing Chemists y la European Brewery Convention. Reacciona con los sulfitos en la cerveza, reduciendo la actividad de sabor de estos compuestos.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Café Vlissinghe (Brujas)


Volviendo del Markt por Akademiestraat, podemos cruzar el canal de Sint-Annarei por el puente de Strooibrug y salir directamente al pequeño callejón de Blekersstraat, en el número dos encontramos el Café Vlissighe. Esta cervecería que data del 1515 es la más antigua de las que están actualmente en funcionamiento en la ciudad de Brujas.

La entrada es angosta y oscura, como el pequeño callejón en el que se encuentra, pero se agradece poder entrar en el vestíbulo, cerrar la puerta tras de uno y dejar atrás el húmedo viento que sube desde el canal. Dejamos los paraguas y subimos unos pocos escalones que nos llevan al salón.

Al traspasar la puerta respiramos una atmósfera de otra época, realmente estamos en una cervecería que procede de un tiempo remoto. La decoración que podría muy bien tratarse de la original, con la gran chimenea presidiendo el salón, los cuadros, las mesas y hasta las lámparas con su tenue iluminación crean un clima que los dueños han sabido mantener dando al conjunto un aspecto casi medieval.

A la izquierda queda la barra, de frente una gran chimenea, delante de la misma una antigua estufa de leña que hacía las veces de mesa de planchado, con las antiguas planchas encima. En el centro dos hileras de mesas, dispuestas de forma que recuerdan una típica taberna alemana.

Sobre la barra tres tiradores: Jupiler, la nativa Brugse Zot y la comercial Leffe Bruin, mientras que en la carta nada extraordinario, (para tratarse de Brujas, claro está), algunas gueuze, Hoegaarden, toda la gama de las Leffe, La Hommelbier, un par de Westmalle y la Duvel. Las cervezas las podemos acompañar por unas raciones de queso o de embutido, y si no es suficiente siempre podemos pedir las típicas "croques".


Como ya he dicho, como cervecería no es nada "del otro mundo", pero uno no puede pasar por Brujas sin visitar este rincón vivo de la historia. Una visita obligada.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Herodoto

Dejando ya a un lado las bestias sacras y divinas, hablemos por fin de los mismos egipcios. (...)
Por lo común, no comen otro pan que el que hacen de la escandia, al cual dan el nombre de cytestis. Careciendo de viñas el país, no beben otro vino que la cerveza que sacan de la cebada. De los pescados, comen crudos algunos después de bien secos al sol, otros adobados en salmuera. Conservan también en sal a las codornices, ánades y otras aves pequeñas para comerlas después sin cocer. Las demás aves, como también los peces, los sirven hervidos o asados, a excepción de los animales que reputan por divinos.


Herodoto. 440 aC. Crónicas. Libro II. LXXVII.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

A la sombra de la abadía de Sint Sixtus (continua)

(Continua de aquí)

Según había leído en su web, las horas de visita del Claustrum que era la única zona de la abadía abierta para los visitantes eran de 2 a 5 de la tarde. Quería aprovechar mi visita al máximo, así que hacia las 12 salimos de Brujas en coche con dirección al pueblo de Westvleteren con la intención de parar allí a comer un poco y preparar el cuerpo para después poder "traernos puesta" la mayor cantidad posible de aquella poción mágica que hacían los monjes.

La visita al pueblo de Westvleteren fue un fracaso: ni un solo restaurante abierto, a pesar de ser domingo y la única cervecería abierta estaba invadida por un grupo de individuos que por la familiaridad, debía ser toda la representación posible de los habitantes menores de 50 años de aquel pequeño pueblo. En su carta de cervezas nada especial, Chimay y una Westmalle triple además de la representación habitual de la Inveb, ni rastro de Westvleteren, tampoco tenían nada sólido para comer, así que abandonamos el pueblo en busca de un sitio mejor para llenar la tripa y a poder ser con un servicio un poco más amable.

El sitio lo encontramos a poco más de un kilómetro de la misma abadía. Un restaurante familiar donde por un precio razonable pudimos probar algunas especialidades de la cocina típica belga.
Desde el restaurante nos dirigimos directamente a la abadía, eran ya las tres tocadas y no quería que un buen almuerzo nos apartase del objetivo principal de nuestra visita.

La primera escena que vimos al entrar en la abadía fue una imagen casi dantesca: un gran parquing atiborrado de coches como el de un centro comercial en víspera de festivo.
Dejamos el coche y seguimos los carteles que rezaban "Claustrum" y que muy a mi pesar señalaban en dirección a una enorme cafetería ubicada bajo un rótulo que rezaba "In de Vrede"

Al traspasar la puerta de la cafetería nos encontramos metidos de pleno en el barullo de un gran salón atiborrado hasta la bandera de feligreses, cada uno con su respectiva copa de Westvleteren en la mano y de un pequeño ejército de camareros uniformados que no paraban de moverse entre las mesas armados con sus bandejas repletas de Westvleteren. Entre la confusión me dirigí a la barra y pregunté a una amable chica que estaba detrás por el Claustrum y me señaló hacia una pequeña puerta que se abría en la otra punta del salón. Hacia ella nos dirigimos.


(Continua)

martes, 11 de noviembre de 2008

Abadia

Ya que tan sólo las cervezas elaboradas en los monasterios trapenses pueden denominarse trappist, se aplica la denominación de abadía a todo un grupo de cervezas inspiradas en la elaboración de las trapenses.


En algunos casos estas cervezas se fabrican en abadías o monasterios que en el pasado elaboraban cerveza y que ahora encargan su fabricación a algún productor no vinculado a la iglesia. Otras abadías otorgan licencia a algunos productores para que utilicen su nombre. También es común utilizar el nombre de alguna iglesia o santo para denominar a la cerveza.

Como las trapenses, las cervezas de abadía suelen tener un alto contenido alcohólico, llegando en algunos casos al 12-15 %.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Westvleteren Bruin 8

Seguimos sin movernos de la Sint-Sixtusabdij de Westvleteren, para probar su Bruin.



Cerveza Trapense elaborada al estilo de las dobles belgas con un 8% de alcohol en volumen.

Notas de cata:

De un color cereza oscuro con brillos rubí, con un giste cremoso de un beige claro y de gran permanencia que deja un buen encaje en la copa. Preciosa.
En nariz es compleja, aunque no tanto como su hermana mayor, la 12. Predominan los tonos dulces, ciruela madura, pasas y especias.
Gran cuerpo y buena gasificación que persiste hasta el final en la copa.
La entrada en boca es seca, pero rápidamente se activan otras zonas del paladar dejándonos sabores a fruta madura, caramelo y un regusto final largo. En general las sensaciones son muy parecidas a las que tuve cuando probé la Westvleteren 12, pero es una cerveza algo menos madura, menos hecha, por decirlo de alguna manera una cerveza menos redonda que su hermana mayor. Los sabores y olores parecen estar menos integrados, pero aún así se trata de una cerveza extraordinaria. Mi valoración personla de esta cerveza es de 4.6

sábado, 8 de noviembre de 2008

Rueda de sabores

Este primer año de blog ha servido para muchas cosas una de ellas ha sido el poner orden en mis fichas de cata, sin embargo pese a la gran cantidad de cervezas que voy probando tengo la sensación de "no avanzar". Así que he decidido dar un giro un poco más serio, leer y publicar información más técnica que me permita definir cada vez mejor las cervezas que voy probando.

Un primer paso en este sentido va a ser esta nueva sección en la que publicaré unas fichas de sabores que después podré utilizar para definir mejor cada cerveza. Esta sección comienza con la publicación de esta rueda que contiene gran parte de los sabores que se encuentran en una cerveza:





Y posteriormente tengo la intención de ir publicando la ficha de cada sabor, que son los patrones recomendado por la American Society of Brewing Chemists y la European Brewery Convention

viernes, 7 de noviembre de 2008

Sint-Sixtusabdij



En el invierno de 1814 Jan-Bautista Victoor abandona el monasterio de Poperinge para asentarse en los bosques de San Sixto y vivir allí como un ermitaño. Él se ocupó de restaurar la tradición monástica que se había roto por el emperador Joseph II treinta años antes.
En el verano de 1831 el prior y algunos monjes del monasterio recién fundado de Catsberg se sumaron al ermitaño y fundaron Sint-Sixtusabdij.

El comienzo (1831-1836) fue duro. Sin embargo hubo un lento crecimiento de la comunidad, que contaba 23 miembros en 1835 y 52 en 1875. La comunidad de Sint-Sixtus fundó otros monasterios. En 1850 16 padres y hermanos fundaron una casa en Scourmont, que después sería la abadía de Notre-Dame de Scourmont (Chimay) en la provincia valona de Hainaut.


La cervecería

El equipo de cervecería fue comprado por 919 francos en 1838. La cervecería fue construida en el interior de la abadía y la primera cerveza estaba lista en la primavera de 1839. Hasta 1871, cuando la comunidad fue elevada a la categoría de abadía por el obispo de Brujas, esta cerveza fue reservada exclusivamente para el consumo de los monjes. La cervecería fue modernizada y en 1877, la cerveza comenzó a comercializarse.

En 1927, el padre Buenaventura Dom De Groote, que permaneció durante muchos años como abad de San Sixto (1910-1943), comenzó la restauración de los edificios de la abadía y mejoras en la cervecería. Sin embargo, después de la Segunda Guerra Mundial, el Padre Gerardus decidió que la presencia de una gran fábrica de cerveza podría perturbar el espíritu monástico. Por consiguiente, tomó medidas que frenaron la expansión de la cervecería de Westvleteren.

Inmediatamente después de la segunda guerra mundial, la abadía de los Trapenses St. Sixtus de Westvleteren decidió cesar la comercialización de la cerveza y acudir a recursos externos para estas funciones. De este modo llegaron a un acuerdo con Sint Bernardus por el que determinaron que la elaboración de la cerveza que se realizaba dentro de los muros de la abadía, sería exclusivamente para consumo de los monjes, para la venta a particulares en las mismas puertas de la abadía y para la venta en 3 tabernas de la zona con la que ya tenían acuerdos. Sint Bernardus en Watou (*) elaboraría y comercializaría las cervezas Trapenses bajo licencia. El acuerdo se firmó por con una vigencia de 30 años. Además, el maestro cervecero de la abadía, de origen polaco, pasó a trabajar en la nueva cervecería vigilando de este modo la calidad de las cervezas.

La capacidad de la fábrica de cerveza de la abadía volvió a limitarse a las estrictas necesidades de la comunidad, aproximadamente 3.500 hl. Los bares y posadas cerca de la abadía se vendieron, a excepción del Café "en De Vrede" situado en frente del monasterio.

Al principio de los años sesenta Sint Bernardus negoció con la abadía la renovación del acuerdo de concesión. El nuevo contrato fue firmado en 1962 por un periodo de 30 años otra vez.
En el año 1992, el contrato no fue renovado ya que varias Cervecerías Trapenses (cinco en Bélgica y una en Holanda) decidieron conceder la calificación de “Cervezas Trapenses” únicamente a cervezas elaboradas dentro de los muros de las abadías.


Hoy en día las decisiones adoptadas por el Padre Gerardus se siguen aún. Hay cinco monjes trabajando en la fábrica de cerveza, aunque este número puede aumentar en tiempos de embotellado. La cervecería está en conformidad con las más modernas normas de producción.



Las cervezas Westvleteren

Los monjes que manifiestan "hacer cerveza para vivir y no viven para hacer cerveza" limitan su producción alrededor de unos 4500 hectolitros al año, lo que supone entre 70 y 75 días de elaboración de cerveza. Además de la indiscutible calidad de la cerveza, esta "exclusividad" es en gran parte la que ha ayudado a forjar el mito de la cerveza Westvleteren.

La fábrica de cerveza del monasterio de Sint-Sixtus elabora actualmente tres cervezas todas ellas Ales belgas:

Westvleteren Blonde (tapón verde), 5,8% ABV, presentó el 10 de junio de 1999. Es la única de las tres que no tiene segunda fermentación en botella.
Westvleteren 8 (tapón azul) Llamada anteriormente Extra, sigue el estilo de las doble de abadía con un 8% ABV.
Westvleteren 12 (tapón amarillo) Introducida en 1940 e inicialmente denominada ABT, se trata de una cuádruple de abadía con un 10,2% ABV.

Hasta 1999, la abadía producía también una cerveza oscura de 6,2% ABV otra mas ligera de 4% que servía a los monjes como cerveza de mesa, pero estas fueron sustituidas por la rubia.

La 8 y 12 están condicionadas en botella y se considera que tienen una larga vida, pudiendo almacenarse por largo tiempo siempre y cuando se conserven en buenas condiciones.

Las botellas se han vendido sin etiquetas desde 1945. Toda de la información legalmente requerida está impresa en la parte superior del tapón.

En junio de 2005, el sitio Web de American ratebeer declarado Westvleteren Abt 12, la mejor cerveza del mundo, una sentencia que reafirmó en enero de 2007. La noticias se extendió rápidamente a través de varios medios americanos y europeos, sitios web, periódicos y magazines.




(*) De hecho la St. Bernardus Abt 12 es probablemente la cerveza mas "parecida" a la Westvleteren 12 que yo he podido probar hasta la fecha.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Cela

"El rayo de sol se hace cerveza al llegar al corazón de la caldera donde se cuece, y la cerveza siembra la poesía en los corazones cuando pasa a la sangre cayendo por la garganta abajo"


Camilo José Cela

miércoles, 5 de noviembre de 2008

A la sombra de la abadía de Sint Sixtus

Como un musulmán que se dirige a su primera peregrinación hacia la Meca, algo así me sentía yo en mi primer viaje hacia la abadía de Sint Sixtus en Westvleteren. Poco más de una hora nos llevó recorrer los 80 kilómetros que separan Brujas del pueblo de Westvleteren atravesando de este a oeste la región de West Vlaanderen, buena parte de ellos por carreteras secundarias que atraviesan una de las zonas más despobladas de Bélgica y cuyo único interés turístico, a parte de la visita a la abadía, es la ciudad de Ieper, donde se encuentra un museo de la segunda guerra mundial y se pueden visitar restos de las trincheras que formaron parte de la famosa Línea Maginot.

Nervios en el estómago y esa sensación de incerteza que uno tiene cada vez que se dirige a lo desconocido, mientras que en mi calenturienta imaginación se dibujaban escenas de como sería el interior de la abadía. En mis mejores visiones aparecían oscuras salas con enormes toneles de madera donde maduraba la Westvleteren 12, me veía a mí trepando por la barrica y sumergiéndome en aquella mágica poción hasta quedar inmunizado para siempre cual Obélix en su marmita...

Y es que todo el misterio que rodea a la cervecería de la abadía de Sint Sixtus in Westvleteren y a su célebre cerveza, todas las historias que había oído y que había leído, la limitaciones para comprar (solo una caja por visitante y coche), que apuntaban la matrícula del vehículo, que había firmar un acuerdo de "no reventa" y toda la leyenda que envuelve a la cerveza de Westvleteren habían ido calando poco a poco en mi subconsciente de tal forma que no tenía ni idea de que era lo que me podía encontrar; quizá me hiciesen pasar a un claustro cerrado con una pequeña ventana a través de la cual un monje te sometía a un interrogatorio acerca de cuales eran "tus intenciones" con aquel elixir de dioses y que tras hacerte jurar y perjurar que no ibas a comerciar con él e incluso quizá de hacerte firmar algún tipo de documento, se abriría aquella ventana el espacio justo para dejar pasar una caja de Westvleteren... Pero nada más lejos de la realidad.



(Continua)

martes, 4 de noviembre de 2008

Trappist

El término trappist («trapense») se utiliza únicamente para identificar actualmente a las cervezas producidas en seis abadías belgas de la orden trapense (reforma del orden cisterciense): Nôtre-Dame de Scourmont (Chimay), Nôtre-Dame d’Orval (Orval), Nôtre-Dame de Saint Rémy (Rochefort), Abdij der Trappisten (Westmalle), Sint Six-tus (Westvleteren), Sint Benedictus (Achel) y en la abadía holandesa de Koningshoeven (La Trappe). Ninguna otra cervecería del mundo puede utilizar el término trappist en sus etiquetas. Así pues este término es, de acuerdo con la ley, una denominación de origen y no un estilo de cerveza.


Estas abadías producen unas 20 cervezas distintas bajo la directa supervisión y el trabajo de los propios monjes.

Aunque cada cerveza trapense tiene sus propias características, casi todas comparten una serie de rasgos comunes. Son de fermentación alta, con una segunda fermentación en botella, relativamente
fuertes (entre 5 y 11 % de alcohol) y afrutadas.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Westvleteren Blond

Desde mi reciente peregrinación a Sint-Sixtusabdij en Westvleteren, aventura que publicaré pronto, os presento la Westvleteren Blond.



Se trata de una trappist elaborada al estilo Ale Belga con un 5.8 % de alcohol en volumen.

Notas de cata:

De un dorado cristalino y muy brillante, es servida sin sedimentos. Perfecto giste cremoso y blanco de dos dedos que deja encaje en la copa.
Aroma de entrada seco, bien lupulizado, pero con un buen contrapunto de cereal, muy equilibrado. Destaca un refrescante aroma herbal y hacia el final un muy muy sutil toque afrutado.
En boca es tremenda, cerveza de un gran cuerpo con una gasificación constante que aguanta perfectamente en la copa.
En boca la entrada vuelve a ser seca, con un principio claramente balanceado hacia el lúpulo, pero como parecía en nariz muy bien equilibrada. El un toque final es sutilmente cítrico y duradero. Los sabores son limpios y muy claros en el paladar, pero nada excesivos, son sutiles, lo que hacen una cerveza muy fácil de beber.

En resumen una cerveza limpia y muy equilibrada, más ligera de lo que esperaba sobretodo si la comparo con las típicas belgas y más aún con cualquier otra trapense, y con un contenido alcohólico muy razonable, todo esto hace que sea una cerveza que se deja beber muy bien (quizá demasiado) y parece que uno no tenga nunca bastante ;-) La mejor cerveza que he probado hasta la fecha, creo que he encontrado la cerveza PERFECTA(*). Mi valoración personal de esta cerveza es de 5.




(*) Me gustaría matizar un poco mi calificación como cerveza PERFECTA. Para mí la Westvleteren Blond es una cerveza que lo tiene todo: es una cerveza para cualquier ocasión, muy agradable, limpia en nariz y en boca, fácil de tomar y con un contenido alcohólico muy razonable, lo cual la convierten en una cerveza muy muy bebible. Culturalmente se acerca mucho mas al concepto de cerveza al que estoy acostumbrado que a cualquiera otra belga que haya probado, pero por otro lado tiene todo lo que se le puede pedir a una buena cerveza belga, es cremosa, tiene un gran cuerpo y tiene carácter. No tanto como otras trapenses, como su hermana mayor la 12, por ejemplo, pero por el contrario esta si que es una cerveza que se puede tomar en cualquier momento y circunstancia.

sábado, 1 de noviembre de 2008

1995(ii)

Elephants

Both strength and individuality were articulated in the Canadian campaign. The usually long format lent further visual impact.